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Inconsciente y familia

por Oriana, Constanza Mariel

Resumen

La articulación entre series de televisión, cine y psicoanálisis es un campo extremadamente fértil sobre el cual se pueden realizar múltiples lecturas. En este escrito se propone revisar la exitosa serie Breaking Bad desde el concepto de familia y sus modos de ser en el inconsciente.

Palabras Clave: Psicoanálisis | Televisión | Cine | Familia

Breaking Bad: Unconscious And Family

Abstract

The articulation between television series, films and psychoanalysis is an extremely fertile field on which multiple readings can be made. In this paper, it is proposed to review the successful series Breaking Bad from the concept of family and their ways of being in the unconscious.

Keywords: Psychoanalysis | Television | Films | Family
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El psicoanálisis se encarga de lo incómodo, de aquello a lo cual es difícil enfrentarse, y Breaking Bad de principio a fin termina siendo una alegoría, hermosa y aterradora al mismo tiempo, de esa incomodidad. Walter White, personaje al cual a pesar de todas aquellas maniobras despiadadas, manipulativas y repudiables, no podemos dejar de desearle el bien. ¿Por qué motivo sino las mentes maestras detrás de la serie buscan ponernos nerviosos cuando algún pequeño engranaje de la maquinaria del negocio de metanfetamina se encuentra en riesgo? ¿Por qué no queremos que atrapen a “Heisenberg”? En este breve escrito se intenta responder a estas preguntas desde una lectura de los conceptos de familia e inconsciente y su consideración desde el psicoanálisis. A pesar de tratarse de una serie que posee ya varios años, y cuya temática principal es reproducida en otras series más actuales como Ozark, se advierte al lector sobre el contenido de posibles spoilers.

En primer lugar, se puede pensar que Walter White, personaje principal de la serie, es diagnosticado con cáncer cuando es incapaz de asumir su deseo, cuando no es capaz de gozar como él cree que los demás sujetos gozan. Sus colegas, con quienes había conjuntamente fundado una empresa de química que se vuelve exitosa cuando él ya no forma parte de ella y que se enriquecen de sobremanera; su cuñado, quien posee una vida llena de aventuras y emociones excitantes. Cuando se habla sin decir, lo que no se dice se empeña en encontrar una dirección que no deje hundir su sentido. De esta manera, una solución posible parece ser encontrada en la carne. El cáncer puede venir a ocupar un lugar a modo de compromiso entre estas fuerzas, expresando de una manera visible y tangible lo que no se pudo poner en palabras.

El significante “Heisenberg” inviste y otorga así al sujeto un status de escabel, haciendo referencia a Miller: “¿Qué es este yo no pienso? Es la negación del inconsciente mediante la cual el parlêtre se cree amo de su ser. Y a esto, con su escabel, le añade que se cree un amo bello. Lo que se llama la cultura no es sino la reserva de los escabeles, a donde uno va a buscar con qué darse importancia y vanagloriarse” [1]. De esta manera, puede pensarse que Walter, quien en los primeros capítulos demuestra un amor por la química que es automáticamente desechado sin interés por parte de sus alumnos y su círculo íntimo, se empeña en convertirse en alguien completamente imprescindible. Y un experto en química que puede cocinar la metanfetamina más pura jamás conocida es alguien completamente imprescindible. Una audiencia que escucha, nosotros como espectadores incluidos, no significa lo mismo en absoluto. Tampoco es coincidencia que en esos momentos el cáncer entre en etapa de remisión.

Por otro lado, cómo olvidar la escena del capítulo “Ozymandias”, ranqueado por los usuarios de IMdB como el mejor capítulo de televisión en la historia, cuando Walter no comprende las reacciones de aversión e incluso agresividad, por parte de su esposa y su hijo, a los cuales grita “¿Qué demonios les pasa? ¡Somos una familia!”. Reflexionando sobre la familia y las formas de leerla desde el psicoanálisis, se extrae la siguiente referencia de Lacan: “Sin embargo, se comprobó que los complejos desempeñan un papel de «organizadores» en el desarrollo psíquico; de ese modo dominan los fenómenos que en la conciencia parecen integrarse mejor a la personalidad; se encuentran motivadas así en el inconsciente no sólo justificaciones pasionales, sino también racionalizaciones objetivables. De ese modo, el alcance de la familia como objeto y circunstancia psíquica se vio incrementado” [2]. En este sentido, la sorpresa, la estupefacción y finalmente la resignación que Walter expresa en esta escena también la manifiesta a diferentes niveles cada vez que su esposa establece una barrera entre ambos personajes. Una barrera que se deja sentir no sólo a nivel de los actos, sino a nivel del ser. Walter no entiende el “Nunca voy a perdonarte” de su esposa. Si la familia funciona como organizador que justifica, ¿cómo se atreve ella a no estar de acuerdo con sus acciones?

Recapitulando la familia desde sus concepciones teóricas en psicoanálisis se retoma a Miller: “¿Qué podríamos decir hoy de esta definición de la familia? ¿Tiene su origen en el matrimonio? No, la familia tiene su origen en el malentendido, en el desencuentro, en la decepción, en el abuso sexual o en el crimen. ¿Acaso está formado por el Nombre-del-Padre, por el deseo de la madre y por los objetos a? ¿Están unidos por lazos legales, derechos, obligaciones, etcétera? No, la familia está esencialmente unida por un secreto, está unida por un no dicho. ¿Qué es ese secreto?, ¿qué ese ese no dicho? Es un deseo no dicho, es siempre un secreto sobre el goce: de qué gozan el padre y la madre” [3]. En la trama de la serie, la temática de los secretos en la familia se hace presente por doquier. Se trata de unos “de eso no se habla” que vinculan y que no vinculan, alrededor de los cuales los diferentes personajes miembros de la familia (la cual definitivamente incluye a la inolvidable familia política de Walt) conviven sin cesar. Hay una suerte de telón ominoso que envuelve el goce de este personaje principal. Existe una pregunta alrededor de ese goce, la cual es generalmente encarnada por su esposa, quien se acerca de a momentos para intentar encontrar una respuesta pero que al mismo tiempo se aleja.

Se puede pensar que hay algo acerca de la familia que es difícil de precisar debido a su carácter de misterioso y peculiar. En los últimos años, dentro del campo del séptimo arte y las series de televisión, asistimos a una proliferación de efectos especiales y espectáculos que buscan extasiar los sentidos a nivel sensorial con el peso de una bomba atómica. Un buen ejemplo de ello son las actuales películas de superhéroes, las cuales, dotadas de presupuestos millonarios, buscan repetir y/o reinventar glorias pertenecientes a décadas anteriores. No es cierto que no movilizan, sobretodo a determinadas franjas etarias. Pero en este caso, Breaking Bad, recurriendo a una temática tan primordial, y sólo en apariencia sencilla, como la familia, pone sobre la mesa ese “algo” y toca una fibra que resuena, lo suficiente para perdurar hasta el día de hoy.

Finalmente, es preciso intentar analizar lo qué sucede cuando en el último capítulo, “Felina”, Walter enuncia a su esposa “Hice todo esto por mí. Me gustaba. Era bueno en eso… estaba vivo”. Aquí vemos caer la idea que signaba que todos los acontecimientos desarrollados a lo largo de las cinco temporadas existieron en primer lugar como una manera desesperada de proveer económicamente a la familia. Por otro lado, si se hubiese tratado simplemente de una preocupación por el dinero, podrían haberse tomado vías que no incurrieran por fuera de la ley. Asimismo, a lo largo de la serie, se le habían presentado a “Heisenberg” varias oportunidades que le habrían permitido “correrse” de ese lugar y ubicarse desde otro sitio. Nada es azaroso. El momento en que Walter pudo finalmente admitir su deseo y responsabilizarse de él, dejarlo entrar y ponerlo en palabras, dándole lugar a eso que gritaba, nos dice “Me siento bien”. Es el momento en que puede explicarse a sí mismo.

Para terminar, se hace hincapié nuevamente en que el presente escrito es una de las múltiples lecturas que se pueden realizar sobre esta serie y los conceptos revisados. Las producciones cinematográficas y televisivas pueden ser un dispositivo de extrema riqueza cuando llega el momento de hablar de lo humano. “La química es el estudio de la transformación” nos dice Breaking Bad, y eso es algo que también se puede decir sobre el psicoanálisis.

Referencias

Miller, J.-A., “El inconsciente y el cuerpo hablante”, Revista Lacaniana N° 17, Grama, Buenos Aires, noviembre 2014 4 Ibid.

Lacan, J., (1978). El Complejo, Factor Concreto de la Psicología Familiar. En J. Lacan, La Familia. Barcelona: Argonauta.

Miller, J.-A., “Cosas de familia en el inconsciente”. Conferencia de clausura de las “1° Jornadas de psicoanálisis”. Valencia. 1993



NOTAS

[1Miller, J.-A., “El inconsciente y el cuerpo hablante”, Revista Lacaniana N° 17, Grama, Buenos Aires, noviembre 2014 4 Ibid.

[2Lacan, J., (1978). El Complejo, Factor Concreto de la Psicología Familiar. En J. Lacan, La Familia. Barcelona: Argonauta.

[3Miller, J.-A., “Cosas de familia en el inconsciente”. Conferencia de clausura de las “1° Jornadas de psicoanálisis”. Valencia. 1993



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COMENTARIOS

Mensaje de Jorge Alberto Antonio Santoro  » 1ro de noviembre de 2020 » jorge132004@yahoo.com.ar 

Breaking Bad
Por Jorge Santoro
FICHA TÉCNICA
Título original Breaking Bad
Director Vince Gilligan (Creador), Michelle MacLaren, Adam Bernstein, Colin Bucksey, Michael Slovis
Duración 45 min
Actores Bryan Cranston, Aaron Paul, Anna Gunn, Dean Norris, Betsy Brandt
Años de producción 2008 – 2013.

Hay una ambigüedad en esta historia: ¿Puede un ser humano ser bueno y perverso a la vez?
Vince Gilligan, creador de la serie Breaking Bad, quería que Walter White, un ciudadano normal, se convirtiera en una persona buena y mala al mismo tiempo.
Hay diferentes disparadores en los que nos pone a prueba la vida que por traumas del pasado o presente o situaciones límites nos convierten en asesinos. Las causas pueden ser varias: Venganza, resentimiento, ira, envidia entre otras circunstancias que aparecen en nuestra existencia. Todos los seres humanos tienen esa posibilidad de convertirse en asesinos/asesinas si las condiciones externas son aptas para delinquir.
Si una persona se siente víctima en su entorno laboral o en la vida en general, o ve que otras personas están en una situación social superior, se prepara el caldo de cultivo para la historia que estamos comentando.
Hay miles de ciudadanos en el mundo que pueden tener un trabajo mediocre, que a su vez padecen de una enfermedad, y no se consideran víctimas, ni comienzan a convertirse en asesinos. En este caso el protagonista tiene y vive su cáncer a su manera; su vida disfuncional, inclusive su relación con sus compañeros de trabajo lo van llevando a una vida oscura, en la que ni él mismo sospechaba en la persona que se iba a convertir. El antihéroe en este caso de la trama justifica cada acto que comete por la vida marginal que le había tocado en suerte y disfruta haciendo el mal a otros. Hay un problema cuando se cree que uno no tiene control sobre su vida, y al creerse víctima, podríamos realizar actos que en circunstancias normales nunca haríamos, ni siquiera pasaría por nuestra cabeza hacerlos. Además, al tener una creencia de que una persona es incapaz de controlar su propio destino, o de ejercer su libre albedrío, se incrementan las chances de mentir, negar asistencia a terceros y ser muy reactivo, agresivo.
Cuando uno cree que no tiene nada que perder, el protagonista toma riesgos que seguramente si no tenía esa enfermedad no hubiese cometido actos que lo comprometían y viviendo en el minuto a minuto una situación límite, se comporta como los animales, que en su afán de alimentarse, extralimitan su riesgo que en otras circunstancias no harían. También en el deporte, y de acuerdo a la circunstancias del partido se pueden tomar decisiones que pueden llevar a ganar o perder el mismo. Correr riesgos y peligros, en el fondo, es decir en el inconsciente nos impone el desafío de querer ser descubiertos o burlar a la justicia. Todas estas sensaciones y vivencias las podemos tener todos los seres humanos, y dependen de las circunstancias del entorno familiar, amistades, trabajo, creencias ancestrales, y que en determinados hechos concretos nos puede llevar a cometer delitos como Walter White.
Se podría argumentar que después de que Walter tomara la decisión de cocinar metanfetaminas, su costo de fallar es perder todo su trabajo y no poder llevar su “carrera” al máximo nivel. Para él, la solución clara es cocinar más metanfetaminas, asesinar a todos los que se crucen en el camino, etc. Este es un cuestionamiento que Walter se hace cada vez que pronuncia las palabras “esta es la última vez”.
Hay estudios de que una vez que se asesina por primera vez, con el tiempo se pude convertir en una adicción a matar.
Para terminar, hay que aclarar que no todas las personas del mundo que tengan una enfermedad terminal se convierten en asesinos seriales.
Es un buen mensaje para terminar el comentario de una de las mejores series de la última década.



Mensaje de Madelaine   » 31 de octubre de 2020 » madegryca@hotmail.com 

Retomando el ultimo párrafo del articulo y teniendo en cuenta cómo el inconsciente de Walter White va tomando su propia forma así como su propio papel incisivo en la evolución de la historia "casualmente" titulada como Breaking Bad, figura muy interesante el observar cómo se desenvuelve el personaje principal a medida que se desarrolla la trama, pasando desde un extremo de absoluto autocontrol del inconsciente al servicio de sus ideales de "nobleza y honestidad" que respeta las normativas de la sociedad en todas sus vertientes, a postular su individualidad como precursora y dominante en el mundo de la droga ilegal y el delito.
Es llamativo que las acciones del personaje no van acompañadas por la comprensión consciente de si mismo sobre las decisiones que va tomando, sino que para él hasta casi el último momento de la historia tenía sus razones válidas para accionar como accionó en la trama, figurándose como un actor pasivo dentro de la vorágine de la historia, pero siendo a la vez quien tomó las riendas de tal negocio de forma absoluta. De esta forma se puede observar lo velado pero incisivo que se encontraba el inconsciente del personaje, con sus determinaciones sin ser puestas sobre la mesa y sobre la autopercepción del personaje pero a su vez ubicado como un punto clave en el desarrollo del personaje hasta el final.



Mensaje de Maria Lourdes Portilla  » 31 de octubre de 2020 » liclourdesportilla@live.com.ar 

Me parece muy interesante el recorrido propuesto. Como espectadores es emocionante ir descubriendo junto al protagonista un camino de goce, mucho mas autentico del recorrido del deseo que lo atraviesa. por supuesto que no queremos que lo atrapen, ese hombre por fin se muestra exitoso, desarrollo un carácter, construyo una vida de aventuras. Aparece una demanda que es el problema económico de la familia ante su enfermedad. Y eso posibilita, un camino nuevo que va mas en concordancia con lo que Walter decide ser. Ya no se trata de tener riqueza, sino de ser alguien mas



Mensaje de Magali Fernández  » 28 de octubre de 2020 » mffernan_93@hotmail.com 

En primera instancia, pareciera que las acciones de Walter son justificables, en la medida en que expresa que el delito que cometió, tiene como motivo principal el bienestar económico de su familia. Pero a medida que avanza la serie, puede observarse que en los mismos integrantes de la familia, hay algo de lo cual, no se quiere hablar. Aquello que no se quiere hablar, se materializa en un inconsciente colectivo dentro de la familia. Es decir, la familia está unida por un secreto, el cual, se encuentra en relación con del Deseo de Walter, secreto del cual nadie se atreve a hablar, exceptuando su esposa, que en determinadas ocasiones pareciera querer develar el secreto, pero se aleja cuando cree develarlo.
A medida que avanza la trama de la serie, el telón se va abriendo, y deja entrever, que el motivo por el cual Walter cometió aquel delito, se encuentra en intima relación, con su propio deseo, él mismo termina expresando “hice todo esto por mí, me gustaba”.
Breaking Bad, nos invita a pensar cual es el verdadero Deseo que habita en Walter, (y porque no, en todos nosotros). En dicho personaje, se pone en juego el deseo, y este deseo lo interpela, y una vez que el deseo lo interpela, es imposible esquivarle, Walter se ve obligado a responderse así mismo, dando lugar al verdadero motivo de su delito.



Mensaje de Nicolás Matías Romero  » 26 de octubre de 2020 » psiromero@hotmail.com 

Buenas: Muy interesante el recorrido realizado a través de la serie sobre el deseo y la familia, particularmente sobre el lugar del protagonista, Walter White. Me convoca a reflexionar sobre puntos que anteriormente no consideré, como la búsqueda de un “absoluto” que intenta alcanzar, un goce total que pudiera representar para Heisenberg la consumación final de su acto. El carácter imposible del mismo lo empuja, a mi entender, a la transgresión permanente, no pudiendo localizar el límite, “corrompiéndose” a medidas que vemos avanzar los capítulos. Si desde el diagnóstico vemos que el protagonista utiliza el estado de su familia para el porvenir como motivo para desarrollar sus actos, vemos que al final el sujeto pone palabras que buscan, posiblemente, una responsabilidad de su deseo. Entonces, “hice todo por mí” sea quizás una pequeña luz de responsabilidad subjetiva que asume Walter luego de reconocer, a partir de sus vivencias y del recorrido por lo tanático, que el goce absoluto es imposible de encontrar.



Mensaje de Paula V. Gamallo  » 14 de octubre de 2020 » Paulagamallo40400@gmail.com 

En el recorrido que realiza la autora a través de distintos puntos de la serie, deja a simple vista la fuerza movilizadora que tiene el deseo para todo sujeto.
Así nos encontramos con Walter, quien pareciera estar atrapado en una búsqueda incesante, con un objetivo inalcanzable.
Desde quizá un intento de darle un motivo lógico, de racionalizar sus acciones o de hacerlas soportables para su consciencia, Walter repite a lo largo de los episodios que el motor que da origen a sus acciones es su familia. Es para garantizarles un sustento económico a sus hijos y esposa, que incurre en graves delitos; es para cuidar a su familia que la pone en peligro.
Sin embargo, casi de forma inversamente proporcional, a medida que avanza en su ilegal negocio, a medida que adquiere mayores cantidades de dinero, comienza a decaer la justificación que él mismo se había creado. "Lo hago por mi familia" deja de tener sustento, sus acciones sobrepasan sus supuestas motivaciones y evidencian que hay algo más. Hay algo quizás menos soportable, pero más real.
Es al final cuando Walter logra sincerarse consigo mismo: "Hice todo por mí", enuncia responsabilizándose de su deseo. Su ilegalidad, su poder, su veneración, lo hacían sentir vivo y él logra reconocerlo.
“De nuestra posición de sujetos somos siempre responsables” dice Lacan en "La ciencia y la verdad"; y queda esto en esta trama más que expuesto. Somos, no hay que olvidarlo, sujetos de deseo,



Mensaje de Matias Ariel Serracani  » 6 de octubre de 2020 » maserracani@hotmail.com 

Quisiera partir de una cita del artículo, donde dice "a lo largo de la serie, se le habían presentado a “Heisenberg” varias oportunidades que le habrían permitido “correrse” de ese lugar y ubicarse desde otro sitio.", cita que refiere a la posibilidad de correrse de ese lugar por fuera de la ley y encausarse nuevamente en la tranquilidad de una vida normal, aunque por supuesto gozando de su malhabido dinero. Si bien en la serie podemos ver que este abandono de su raid delictivo nunca llega a ocurrir, me hace reflexionar sobre el momento en que se da un cambio de posicion subjetiva en Walter. Considero que se trata del momento en que Walter deja morir a Jane, la novia de Jessie. Hasta este momento, Walter no habia dispuesto a sangre fría de la vida de alguien para lograr sus objetivos. Este acto no supone sólo un crimen sino tambien una traicion a su amigo. En ése capítulo se muestra horrorizado por lo que presencia y por lo que permite, pero a posteriori podemos inferir que no se horrorizó ante la muerte de Jane, sino frente al goce que esta nueva posicion subjetiva propicia. Segun Miller, el goce se puede entender como pulsion de muerte más libido, el punto de goce lo ubicaremos en el cuerpo. Considero que esto justamente se da en aquella escena, las expresiones de Walter las podriamos interpretar como el momento en que se encarna algo del goce que propicia su cambio de posicion subjetiva, es un momento de "revelación". Por eso me parece interesante traer ese fragmento de la historia para atarlo al “Hice todo esto por mí. Me gustaba. Era bueno en eso… estaba vivo” del ultimo capitulo, estos dichos de Walter cierran de alguna manera la cuestión de por qué no se corrió cuando pudo de su lugar de narco, pues mientras era Heisenberg es que la sustancia gozaba y lo hacia sentir vivo. Walter empieza la serie transmitiéndo la imagen de alguien que parece ser muy poca cosa, pero cuando descubre la verdad detrás del nombre autoimpuesto "Heisenberg", comienza a ser alguien en tanto encarna ése papel.



Mensaje de AndOlocco  » 6 de octubre de 2020 » andolocco@gmail.com 

Como anexo a la problemática familiar que se plantea en el escrito, creo es pertinente a su vez poner también en el foco en el desarrollo del personaje de Walter. Para eso es útil pensarlo desde la óptica de la psicología sistémica y desde los aportes de Campbell en torno al monomito del héroe.

Por empezar hay que considerar que ocurre con el Ciclo Vital de Walter, entendiendo esto como la tension que se encuentra entre la trayectoria que toma la vida de un sujeto respeto a los mandatos familiares y sociales. El primer indicador de esto lo tenemos en el capitulo Gray Matter, donde se nos cuenta lo que podría haber sido especularmente la vida de White, un exitoso millonario, con una vida que parece idílica, siendo en cambio un profesor de secundaria que no llega a pagar sus cuentas medicas.

Eso pone al espectador por primera vez en tensión, porque se ve a Walter como victima de una estafa (que no fue tan así). De esta manera se inaugura la velocidad de la serie, ya no es una anecdótica sobre una persona fuera de su elemento, sino un profundo camino de redención y justicia, encarna así el arquetipo de un hombre común, que estaba para mas, pero el sistema se encargo de aplastar, razón por la que se genera amplia empatía con los espectadores.

El camino de Walter es el camino del héroe Campbelliano, porque representa sus etapas. El llamado a la aventura por el cáncer, el cruce del umbral tras su primer asesinato etc. Sin embargo se nos presenta con una paradoja moral, mesclada con tintes de comedia y oscuridad moral, en especial porque en Walter hay una detención del camino, que es la negación a regresar.



Mensaje de Natalia Addesso  » 6 de octubre de 2020 » natiaddesso@gmail.com 

Es interesante retomar el punto que se plantea en el artículo acerca de cómo Walter White asume su deseo solamente al final de la serie. Deseo de ser el mejor, de destacarse en algo y ser admirado. Todo esto surge ante el diagnóstico de cáncer: la irrupción de lo Real genera un cambio en su posición subjetiva. En un principio ese deseo lo encarna su alter ego Heisenberg, un hombre que goza de las cualidades que Walter nunca pudo tener. Y a medida que se desarrolla la serie, él se termina identificando completamente con ese Heisenberg narcisista y omnipotente; ya no quedan rastros del fracasado profesor de química, que veía pasar la vida desde una posición pasiva. Por eso no comprende por qué su familia se horroriza cuando se enteran de todas las atrocidades que hizo; él se ve a sí mismo como un héroe, y pretende que los demás lo reconozcan así también. El secreto que une a esta familia, el secreto del goce como afirma Miller, queda develado. Walter White justificaba sus peores acciones como un sacrificio hacia el Otro, se escudaba en el deber moral de proveer a su familia, reduciendo esa falta que él iba a instaurar con su muerte a una falta de sostén económico. Finalmente, cuando vuelve a hablar por última vez con su esposa, sabiendo el final que le espera, se permite asumir su deseo: “Hice todo esto por mí”.



Mensaje de Carla Castillo  » 5 de octubre de 2020 » castillocarla@gmail.com 

En concordancia con el autor me surge la misma pregunta, como es que la serie logra captar la atención de los espectadores al simpatizar con el protagonista principal, siendo que el mismo se convierte en un cocinero de metanfetamina . (Lo mismo sucede con otras películas que fueron furor tales como el Guason donde se cree que hace justicia por manos propias asesinando al conductor de TV a quien tanto consagraba)
Walter White, personaje principal de la serie, es diagnosticado con cáncer y bajo esta desesperación entra en el circuito de cocinar la metanfetamina y venderla, con la justificación de poder dejarle alguna herencia a sus hijos quienes no iba a poder verlos crecer y estudiar. Sin embargo se esconde algo mas debajo de ese deseo de "buen padre que lo hace todo por sus hijos". Poco a poco la serie va demostrando otras peculiaridades del señor White y como poco el personaje de “Heisenberg” inviste y le otorga al sujeto quizás ese status social que tanto anhelaba. Se convierte en la persona mas buscada, un ser anónimo, único capaz de fabricar la mas pura Meta en el mercado. Ganándose el respeto de otros narcotraficantes y haciendo conocido bajo el nombre de este significante.
Un claro ejemplo es cuando lo envía a Jessie a matar a unos indigentes que le robaron la droga diciéndole "que debe hacer respetar su nombre, mostrarse fuerte".
Un punto a favor si se quiere mencionar es que el sistema de salud no avala tal tratamiento con la lucha contra el cáncer en su país, así como las prepagas carisimas tampoco. Y los tratamientos privados son muy costosos. Sin embargo tal como menciona el autor al señor “Heisenberg”se le habían presentado varias oportunidades que le habrían permitido “correrse” de ese lugar y ubicarse desde otro sitio. Y aun cuando logro cubrir todos los gastos de su tratamiento y juntar para pagar los futuros estudios universitarios de sus hijos Tampoco se retiro, incluso en varias oportunidades lo buscaba a Jessie para volver a cocinar juntos, sabiendo que Jessie intento recuperarse y salir de ese circuito adictivo.




Película:Breaking Bad

Titulo Original:Breaking Bad

Director: Vince Gilligan

Año: 2008-2013

Pais: Estados Unidos

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