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Ciudades virtuales - relaciones virtuales

por Méndez, Pablo

Resumen

El presente escrito, tiene como objetivo analizar la influencia de las nuevas tecnologías de información y comunicación, a escala mundial – World Wide Web – en la salud, la educación, las ciudades, la guerra, y las consecuencias que tiene el abuso de estas nuevas tecnologías de comunicación en las relaciones intersubjetivas.

Palabras Clave: Tecnología | realidad virtual | percepción

Virtual Cities – Virtual Relationships

Abstract

The essay explores de influence of Information and Comunication Technologies (WWW) in our Global Village, in our Health, Education, Cities, War, human relationships, and the consecuences carried by the use and abuse of these new communication techs in human relationships.

Keywords: Technology | Virtual reality | perception
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Desarrollo

A pesar de Internet, y las autopistas electrónicas, la ciudad virtual no es posible. (Virilio 1986) No puede existir una ciber-ciudad, porque esto implicaría perder la ciudad. Perder el dasein (el ser ahí en el mundo, el ser ejectado en el mundo) del aquí y ahora. Cuando se pierde para uno, se pierde para el otro.

Paul Virilio (arquitecto urbanista que se dedica a investigar sobre esta temática de las ciudades y la tecnología). Hasta el siglo XIX los fenómenos estéticos surgieron de soportes cálidos, ya se tratase de tela pintada, o del mármol del escultor. La persistencia de la imagen estaba determinada por la fijeza, materialidad y dureza de un soporte. A partir de la linterna mágica, de la película de dibujos, de la fotografía y del fotograma cinematográfico, la persistencia de las imágenes es la de la retina. El espacio-velocidad deja de ser cronofotográfico para ser dromográfico. Si pasamos más de 17, 24 o 60 imágenes por segundo, velocidad límite de la percepción, entramos automáticamente en lo sublime, en lo no visto, no porque el objeto deje de estar, sino porque pasa demasiado deprisa, es la situación que Virilio llama espacio-velocidad (Virilio 1986). El ojo deja de ver, debido a la complejidad y velocidad del fotograma, entonces le resulta complejo entender lo que está mirando. Esto produce cierta fijeza o detención para poder analizar qué está pasando frente a sus ojos. La estética de la ocultación es el final de un espacio de representación organizado por el punto de fuga. La velocidad transforma no sólo el espacio, sino también el tiempo -lo que hace que Virilio escriba sobre la llamada arquitectura vectorial. Como él escribe -el mundo con dimensiones procedente del Renacimiento está a punto de desaparecer; lo sustituye la inconmensurabilidad, el parecer en lugar del ser. Estamos ante la crisis de un espacio sustancial, homogéneo, heredado de la geometría griega, en favor de un espacio accidental, heterogéneo, en el que las partes, las fracciones se hacen nuevamente esenciales. La atomización y la desintegración de las figuras y de las referencias visibles favorece todas las transmigraciones y toda especie de transfiguraciones. El presente está hecho de imágenes móviles (de puntos) que colocan delante de los ojos los destrozos resucitados del pasado (y preparan los destrozos del futuro). Cada objeto técnico es portador de un determinado régimen de temporalidad. Antiguamente el régimen de temporalidad era biológico y climático, con la llegada de las altas tecnologías el régimen natural de la temporalidad desaparece. Todo es ahora, y aquí. Nos movemos hoy en una cosmogonía electrónica. Virilio repite frecuentemente que la percepción está unida a una pérdida. Lo más importante dentro de la técnica, son las interrupciones, es el montaje: la fragmentación. Es porque hay interrupción de la visión directa por lo que hay percepción del tiempo propio, o identidad del tiempo vivido. Si sólo hubiese continuidad, sin ausencia, terminaríamos durmiéndonos. Todo objeto tecnológico interrumpe el sistema biorrítmico. La técnica, parasitando el sistema de interrupción, crea uno nuevo, a través del montaje cinematográfico y de las secuencias videográficas. Virilio mezcla siempre los dos media automóvil/ audio-visual, practicando la fusión del vehículo automóvil y del vehículo audio-visual. Para él habrá siempre dos efectos de velocidad y dos efectos visión: el efecto videográfico y el efecto dromográfico. Hay por tanto siempre «lo parasita» a las percepciones biológicas, fisiológicas de la percepción se unen las interrupciones electrónicas y técnicas. La técnica se caracteriza no sólo por proporcionarnos más, sino especialmente porque nos interrumpe de manera diferente. Al contrario de Wittgenstein, que afirma que no hay imágenes mentales, Virilio considera que las imágenes ópticas son imágenes mentales ya que toda la representación se ve por medio del psiquismo. La luz que hace las cosas visibles no es solo la luz solar, lunar o electrónica, hay también una luz psíquica. Toda realidad está a punto de pasar y las cosas no son siempre las mismas. Al tomar el ejemplo del cine en el que el individuo quedará sobreexpuesto a las imágenes-velocidad (vértigo) de las que no podrá tener consciencia. Las imágenes del cine no serán imágenes ópticas, sino imágenes mentales o virtuales que realizan una «puesta en escena» de lo real. Virilio observa e interroga la ciencia como enigma. Los que están contra la técnica, la guerra nuclear, lo son en la mayor parte de los casos de manera moral y no especulativa. Virilio examina el objeto técnico no para ver cómo funciona, sino para descubrir lo que en él está escondido. Sabemos por ejemplo que la revolución industrial permitió no sólo producir, sino multiplicar objetos iguales en serie, favoreciendo la eficiencia, y producción en masa de productos, que pretendemos conocer, mediante su empleo. Sin embargo Virilio al interrogarse concretamente sobre el automóvil, piensa que el más importante fue que con él se creó un medio de producción de velocidad, será en ella pues en la que reside lo desconocido. Al mismo tiempo que la técnica es un modo de hacer utilizable y funcional el saber, y de hacerse instrumental en el sentido restricto, es también un medio de aumentar y desarrollar lo desconocido. Entramos ya en una nueva era de la visibilidad en la que la temporalidad sufrió un cambio importante. Al tiempo que pasa de la cronología y de la historia se constituye un tiempo que se expone a la velocidad absoluta de la luz. Esta derivación del absolutismo científico del espacio/tiempo newtoniano al del einstenismo de la velocidad de la luz es «reveladora», en la acepción fotográfica del término. El tiempo, orden de sucesión según Leibniz, se convirtió con Einstein en orden de exposición, sistema de representación de un mundo físico en el que el futuro, presente y pasado se convierten en figuras contiguas de la sub-exposición, exposición y sobre-exposición. A partir de la luz ordinaria de los aparatos ópticos habituales (microscopio, telescopio) hasta a la luz «extraordinaria de la óptica relativista y probabilista de los microscopios electrónicos, de los radiotelescopios y otros aceleradores de partículas, asistimos a un cambio de la representación física que se debe a la «implementación» de un tiempo de exposición cada vez más corto ( de orden del segundo a la fracción millonésima del segundo), que nos lleva más allá del tiempo de sucesión cronológica en un orden de visibilidad cronoscópica o más exactamente dromoscópica (Virilio 1985). La tesis de Kant según la que el tiempo es imposible de observar directamente se viene abajo, debido a que la relatividad, «teoría del punto de vista» de Einstein, corresponde a una especie de “atención fotográfica o fotónica” del mundo físico atómico y sub-atómico. Al tiempo que pasa correspondía antes un tiempo extensivo, el de las efemérides y del calendario que justificaba plenamente la tesis kantiana de la invisibilidad del tiempo. Al tiempo que se expone instantáneamente corresponde ahora un tiempo intensivo, El paso del arma clásica al arma nuclear introduce un cambio completamente nuevo que está fuera de la descripción de la mecánica clásica. La bomba atómica constituye una de las figuras emblemáticas de la ruptura dimensional introducida por la física moderna.

Podemos plantear también la distinción entre el prójimo que está presente, que apesta, hace ruido, molesta porque me requiere, y el otro que está lejos –de ese nos podemos zafar fácilmente–. Si preferimos al que está lejos en lugar del que está cerca, se pierde la ciudad, y sus derechos.

Ante la pregunta acerca de su opinión con respecto al cuerpo situado en el espacio y en el tiempo; Virilio responde que el cuerpo propio está en relación con el otro.

Ser, es estar aquí y ahora

El tema de la telepresencia deslocaliza la posición, la situación del cuerpo. El problema de la realidad virtual, niega el hic et nunc, niega el aquí en beneficio del ahora. Ya no hay aquí, todo es ahora. Hay una pérdida del amor al cuerpo propio, o al cuerpo del otro, privilegiando el amor por el cuerpo virtual. Ocaso de la presencia física, en beneficio de una presencia inmaterial, fantasiosa, imaginaria.

Actualmente existe una cantidad de páginas que promocionan el cibersexo, videos condicionados, y pornografía virtual. Las ofertas son variadas, y hay para todas las preferencias y orientaciones sexuales. La distancia alcanza su punto más álgido.

Esta nueva modalidad de goce virtual. Con el cibersexo, la telesexualidad, da lugar a la frase ‘hacer el amor a distancia’. Lo que afecta a la alteridad sexual.

“Más allá de la radio y la cámara, que permiten escuchar y ver al otro (desde casi cualquier punto del planeta). Hoy en día es posible tocar y sentir la presión de la mano del otro virtual, utilizando un guante de teletacto. A su vez con el datasuit, mediante sensores ubicados estratégicamente, se extiende esta posibilidad a todo el cuerpo, de sentir el cuerpo del otro, que está a miles de kilómetros.”

Sería importante intentar recuperar la lengua, es decir volver a charlar juntos. La comunicación mediática nos lo impide. Esta paradoja se encuentra en el corazón de la revolución de la información. Estamos hiperconectados, pero in comunicados, no hacemos comunidad.

En el seno de la revolución de las transmisiones, se producen accidentes. Cada tecnología lleva consigo el germen de su propia negatividad.

Los mensajes se trasmiten a la velocidad de la luz. Un crac bursátil puede afectar a un país entero, en la otra punta de la Aldea Global, vicisitudes de una economía mundial globalizada. El aleteo de una mariposa en Tokio, puede producir un Tsunami en Uruguay, y en Buenos Aires.

A su vez, a idea de combate también es a distancia, los soldados dejan de combatir cuerpo a cuerpo, y serán los drones los encargados de disparar misiles tele-dirigidos, el problema es que una persona será quien decida donde hacer foco con esa X del blanco, y allí surgen los dilemas éticos Algunos llamaran “daño colateral” cuando una aldea cercana a un bunker explota por error. La guerra también plantea otras cuestiones como el camuflaje, la dificultad de los colores neutros en distinguirse de los del enemigo es resuelta mediante un número, el mismo que abolirá las diferencias en el interior del cuerpo combatiente, pero el proceso de uniformización exigirá una ocultación aún mayor: en la uniformidad de la simulación total de los cuerpos, después del uniforme clásico, cada nación tiene su color invisible (azul, verde, gris), significando en general una voluntad de desintegración, y el cuerpo combatiente deja de ser uno, se hace número, cadáver utilizado para construir trincheras. El guerrero moderno es desocializado y se convierte en un fantasma, privado del reconocimiento del cuerpo, fenómeno continuado en el camuflaje de los tanques y carros de asalto durante la Gran Guerra, como en el camuflaje de los uniformes de combate. Pero en la II Guerra Mundial se intenta ya confundir al enemigo, en el cuerpo combatiente desapareció el cuerpo animal, se adoptan componentes del medio ambiente y componentes militares (la apariencia de los adversarios, nadie sabe quién es quién), comprobamos que la desmaterialización del cuerpo combatiente avanza a la vez que su desterritorialización. El soldado es un fantasma de transformaciones y se produce la mecanización del ejército. Los que persiguen necesitan abolir el espacio, rellenar el intersticio y que el armamento de los fugitivos es un medio de distanciación: ocultarse es por tanto sustraerse a la obscenidad de la mirada amenazante y enemiga La guerra moderna deja de ser el arte del cuerpo combatiente, para convertirse repentinamente en el arte del motor combatiente.(Virilio 2008) Las ciberguerras ya son diferentes al punto de que si años atrás una bomba que explotaba en una ciudad dañando edificios y familias, ahora puede ser una bomba informática, o un crack bursátil, o un virus letal, ni hablemos de una Pandemia. La globalización -la ‘mundialización del tiempo y la velocidad’- es, por consiguiente, el acotamiento espacial del control a través del dominio tecnológico. Al tiempo, esa velocidad se desprende de los referentes históricos, los aleja y oculta, por lo que la historia se transforma en mera estadística. Paul Virilio, filósofo y arquitecto urbanista, reflexiona sobre el mundo de la imagen, ya que aúna y superpone en el imaginario individual y social los distintos planos de visualización. (Virilio 1997)

Cabe agregar que lo virtual… hace sombra a lo Real, y modifica la alteridad del Otro. La realidad virtual muestra un mundo perfecto. “Caida en Picada” episodio de la Serie “Black Mirror”, es el ejemplo perfecto de lo que estamos hablando.

SERIE BLACK MIRROR – Capítulo 1, Temporada 3 Nosedive (caída en picada) Sus guionistas Mike Schur y Rashida Jones, nos dan a ver, que sucede con una mujer obsesionada por mejorar su ranking social, dentro de una sociedad occidental. Porque cuanto más alto sea su puntaje, más puertas se abren. En este mundo 5 estrellas, ideal, rosado, y perfumado, se construye una sátira no sólo del funcionamiento de las redes sociales y de plataformas de puntuación de servicios como TripAdvisor, sino que la amplían hasta incluir esas interacciones sociales, con cierta condescendencia hacia los demás y ser muy políticamente correctas. Todo el mundo mantiene la fachada de que la vida es perfecta y genial de los barrios residenciales de clase alta.

Lacie, la protagonista, tiene un único objetivo en la vida: conseguir que su ranking se llegue al 4,5 anhelado, el número mágico que le permite acceder al departamento de sus sueños y a la vida perfecta que anhela tener, y con la que fantasea. Vive en un mundo en el que las personas se puntúan unas a otras según sus interacciones personales, sus fotos, hasta la manera en la que saludan o el aspecto que tienen. Se llevan al extremo esos retazos de vida prefabricados que colgamos en Facebook, Instagram o Twitter y Lacie está desesperada por estar a la altura y ser, directamente, la chica más popular.

Porque ese mundo, en apariencia tan perfecto y tan de pose de Instagram, no deja de ser una exageración del sistema social de un colegio secundario cualquiera. Están los populares, los que ocupan el escalón intermedio, y desean más que nada que los populares les den su aprobación, y los aislados sociales, la gente a la que todo el mundo decide hacer el vacío. Sólo que, en este caso, si ese vacío social hace caer tu ranking, va más allá de que tus compañeros de trabajo te ignoren, ya que afecta su imagen y su estatus dentro de la comunidad.

’Nosedive’ lleva al extremo el mundo de los influencers, los asesores de rendimiento en redes sociales y la obsesión por ser los que tengamos más seguidores en Twitter. El viaje de Lacie para conseguir esas cinco estrellas que le permitan ascender en el ranking se basa en aspectos tan superficiales que, no terminan bien.

Todo en ’Nosedive’ está perfectamente calculado para que su aspecto visual sea tan placentero y amable, como las interacciones que Lacie busca para ascender en el ranking. La música es una melodía de piano ligeramente melancólica, todo el mundo va vestido con suaves tonos pastel, el universo de Lacie es geométrico y no tiene ningún elemento estridente, y ella se esfuerza mucho por encajar en esa comunidad y triunfar.

Bryce Dallas Howard hace un gran trabajo mostrando cómo a Lacie cada vez le cuesta más mantener el control y la fachada de buenos modales y amabilidad, aunque sea forzada, y aunque el mensaje del capítulo puede ser demasiado consigue que empatices, aunque sea un poco, con Lacie. La atmósfera se mueve más entre la sátira y la tristeza. El mundo puede presentarse como inofensivo y agradable, pero en realidad es un lugar solitario y bastante inhóspito.

Que ves… que ves cuando me ves?

Las relaciones sociales, están mediadas por la Matrix, el sistema que incluye las TICs, la comunicación se da dentro de este marco, donde el ojo que ve ya tiene incorporada una cámara que muestra la puntuación de la persona que hace foco. Al ver a Marcela, vemos 3.8 puntos, y la relación que los personajes establecen entre sí esta mediada por si tiene puntaje alto o bajo, si tiene bajo lo desprecian como un paria, y si tiene alto lo adulan para obtener alguna ganancia.

El tema es interesante, a tal punto que refleja la interacción de los usuarios de las redes sociales, en tanto que si tengo Facebook y publico una nota o comento alguna información espero que mis contactos/amigos me regalen un “Me gusta”. Es más mi autoestima puede subir mucho ese día si tengo 43 corazones, y puede permanecer baja si logro poca repercusión en mi red de contactos. Lo virtual, hace sombra a lo Real del encuentro. En los cumpleaños, solemos saludar mediante un mensaje, antes un llamado, o una visita para propiciar un encuentro. Hace años los encuentros son virtuales, y el café lo podemos tomar cada uno desde su hogar. La pandemia, nos permitió ver la utilidad de la comunicación a distancia, el trabajo a distancia, las clases virtuales, los cumples por Zoom. Pero también es importante analizar, los costados de la pantalla, por donde los estudiantes se “escapan”, no prenden su cámara, se ausentan, y prefieren conservar el anonimato. La noción del tiempo también se ve alterada. 24 hs. en casa, 7 días a la semana, 4 meses sin reunirse con nuestro entorno social, hace que falte ese enlace presencial con los otros. La atención médica se modificó con las videollamadas, para consultar al especialista, y mostrarle mi padecer, mi cuerpo, mi síntoma a través de la pantalla.

Ya no hay aquí, todo es ahora, la localización nos hace sentir deslocalizados por las TICs. Ya no existen fronteras geográficas si tengo acceso al WIFI y encuentro un hotel en Japon, puedo hacer una reserva desde mi casa, en la tranquilidad de mi hogar a miles de kilómetros de la recepción.

Hasta que comienzan los accidentes, “daño colateral” tal como se pudo apreciar en el último conflicto bélico en Kosovo, donde los misiles impactaron en blancos equivocados, destruyendo edificios de embajadas, estaciones de televisión, provocando el éxodo de la población, y cientos de civiles heridos; causando muertes y destrucciones imprevistas, accidentales.

El correo electrónico es una de las aplicaciones con más éxito en Internet. Hace más de treinta años, el Departamento de Defensa norteamericano desarrollo un proyecto para descentralizar las comunicaciones entre diferentes centro estratégicos del gobierno. En estos años, la infraestructura de las telecomunicaciones, y el constante desarrollo de la tecnología asociada a la Internet, propiciaron un crecimiento imparable. El número de cibernautas en el mundo supera los 250 millones, y sigue aumentando.

Si tenemos en cuenta las estadísticas de 1997 con 57 millones de internautas, podemos apreciar que las progresiones son increíbles.

Con la irrupción de la Red, no todas son ventajas. sociólogos, psicólogos y profesionales de las ciencias sociales están a la expectativa, para ver cómo afecta a las personas individual y colectivamente. Los expertos creen que la adicción a Internet puede llevar a un excesivo aislamiento.

“Hospitales virtuales, abiertos a la comunidad virtual que brindan la posibilidad de enviar sus consultas por Email, y recibir las respuestas de especialistas. El ‘consultorio a distancia’, permite el ahorro de tiempo en desplazamientos, y supone un incremento en la calidad de vida.” LA pandemia ha explotado esta posibilidad en gran medida, y nos beneficiamos con clases a distancia, videoconferencias, home office, debido al aislamiento social obligatorio impuesto por el gobierno debido a la emergencia sanitaria del COVID-19.

Años atrás, trabajando en una de estas página de psicología en donde se contestan consultas de los sujetos que demandan una palabra para calmar su angustia o su depresión. Había diferentes temáticas como duelos no elaborados, exilios, escenas de violencia familiar, violaciones en el seno de la familia, conflictos de parejas, etc. A su vez algunos se quejaban cuando les recomendaba consultar personalmente, ya que preferían hacerlo por Internet, de manera virtual. Allí se demostraba claramente el obstáculo que citaba anteriormente.

Preferían el contacto virtual, en lugar de visitar el consultorio del profesional de la salud mental.

En otras páginas Web se ofrecen ‘psicoterapias, con el objetivo de la recuperación del paciente, en el menor tiempo posible, dirigido a todos aquellos que por razón de sus dolencias o situaciones personales o discapacidades, utilizan ese medio para solucionar sus problemas’.

— Una persona residente en Buenos Aires utiliza su PC, conectada a una cámara de vídeo, establece una comunicación con otra que se encuentra en Paris en una situación similar.

Suponiendo que fueran: un analista y un sujeto analizante.

— ¿Cómo se desarrollaría un dispositivo analítico, insertado en la virtualidad de esta nueva tecnología?

Estas novedades de la ciencia nos interrogan a nosotros como analistas, ante las nuevas formas de relación intersubjetiva. Donde se elide la presencia del otro.

El fantasear con la imagen de la otra persona, ya que se juega a ser otro. Cuando se chatea, o se charla, el juego está en no hablar con el nombre propio, sino con un ‘alias’, en fingir, mentir, bromear, etc.

El goce presente en lo que Virilio llama cibersexo, es un goce autoerótico. Lo virtual modifica la alteridad del otro del amor.

Es una pasión sin objeto, sin otro que medie el goce. Por lo tanto atenta contra el lazo. Si leemos a Jacques Alain Miller, (Miller 1997) en su capítulo VIII, podemos encontrar que el amor está condicionado por un escenario fantasmático propio de cada sujeto.

El yo, con relación a la imagen del otro. M à i(a).

En el fantasma como sostén imaginario está escondido el a, en tanto satisfacción como objeto. El amor como efecto de significación del fantasma, en la cadena significante. La neurosis es la insatisfacción y el sufrimiento del sujeto, que da vueltas en torno de la demanda, pedir que le pidan. En las condiciones de amor se le pide algo al otro.

Si el a, puede ser homologado a la demanda, es porque el goce como objeto, es casi como un efecto de significado. Goce en relación con el propio cuerpo.

Efecto de significado, porque los sentidos son variables, mientras que el goce como objeto es producto del significante, es constante.

En tanto que en el psicoanálisis se trata de gozar a través de la palabra, el analista es el depositario del sentido gozado. Goce como sentido gozado, que efectúa un cambio corporal al que Freud llamaba satisfacción.

Queda clara la diferenciación entre el objeto de amor y el objeto de la pulsión.

En la “Significación del falo”, (Lacan 1971) al referirse a las necesidades del hombre, Jacques Lacan marca que éstas de hallan sujetas a la demanda, en tanto que es sujeto del lenguaje. La demanda en sí, se refiere a otras cosas que a las satisfacciones que reclama.

En el amor, la demanda es de una presencia o de una ausencia.

Entonces cómo se juega este binario, en las charlas virtuales que realizan los cibernautas. El amor en los tiempos del email, necesita que tarde o temprano, se concrete una cita, un encuentro entre los interesados. Si no es así, todo quedara en contactos virtuales, imaginarios, sin contactos carnales. El desencuentro no se produce en una cama, sino en una línea telefónica. Son varias cuestiones que es preciso tomar en cuenta, para ver hasta que punto la ciencia, sigue alterando las relaciones intersubjetivas.

Conclusión

En el capítulo VIII Miller explica que en las neurosis, la pulsión es lo que queda de la demanda cuando el otro del amor desaparece. La pulsión es una demanda, no de la presencia del otro (amor) sino de la presencia del goce en el lugar del Otro. Por esta razón se puede escuchar:

— Cuando tu gozas, ¿me quieres o no?
DESEO / AMOR / GOCE

El amor es un mediador entre el deseo y el goce. Si mantenemos estos lugares, desde el deseo hay que pasar por el amor para llegar al goce. A la inversa el amor autoerótico debe atravesar el amor por el otro, para llegar al deseo. Abandonar el goce autoerótico, por el amor que siente por el otro. Quizá siendo el objeto causa del deseo del otro.

El amor virtual, no puede llegar al deseo, porque se queda pegoteado al goce autoerótico. Elide la presencia del otro, condición necesaria para el amor. Lo virtual, hace sombra a lo Real. El desencuentro de los amantes, se traslada de la cama, a la línea telefónica. Estar conectado a la red, deja de lado la posibilidad del contacto con el cuerpo del otro.

Referencias

Virilio, Paul, (1986) “Hors cadre”, Nº 4, Paris, .

Virilio, Paul. (1997) “El Cibermundo, o la política de lo peor”. Editorial Teorema.

Virilio, Paul, (2008) “Horizon négatif”, Gailée, Paris, p. 99.

Virilio, Paul, (1985) “Traverses” Nº 35, Centre G. Pompidou, Paris.

Miller, Jacques –Alain. (1997) “Introducción al Método Psicoanalítico.” Editorial Eolia-Paidós.

Lacan, Jacques (1971) “La significación del Falo”. Escritos I. Editorial siglo XXI.



NOTAS



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COMENTARIOS

Mensaje de Claudio Pastén  » 31 de octubre de 2020 » cpasten@ucn.cl  

Lacie, la protagonista de la serie, lucha por alcanzar un prestigio social en la distopía en la que vive. Prestigio que depende únicamente de las apariencias. Apariencias que se exhiben y jerarquizan en las redes sociales, y se ordenan en “rankings sociales”. Los primero lugares posibilitan mejores arriendos, mejores trabajos, etc… La serie lleva hasta el paroxismo la externalización de una vida privada perfecta en post de las 5 estrellas. El premio máximo al que hay que aspirar. Para ello debe regalar las 5 estrellas, con la esperanza del quid pro quo. En este entramado las personas pierden su libertad, ya que deben hacer todo lo que está a su alcance para que los más populares los contagien de su popularidad y puedan entrar al ranking de los “mejores”. Inevitablemente surge la discriminación a los que dejando de existir en las redes, dejan de existir en la comunidad real. Ahora los rankings virtuales nos aúnan y nos separan por "clases". Se prohíben las relaciones con los inferiores.
En definitiva, esta parodia de vida termina por vaciar de contenido la vida real de la protagonista: su triunfo se vuelve su principal derrota. Las apariencias han cobrado como botín su vida real. Haciendo que su risa ya no sea más que una mueca en el escaparte de su comunidad virtual. Por tanto, me parece que la lección que se entrega es: recupera tu vida real y la autenticidad de tu existencia, antes de que sea muy tarde.



Mensaje de Ricardo Zoroza  » 6 de octubre de 2020 » rickyzoroza@hotmail.com 

Nosedive es un capítulo que, pese a lo futurista, nos recuerda enormemente al mundo en el que vivimos. Esto no es algo distinto en Black Mirror, pues como el propio creador, Charlie Brooker, ha indicado en más de una ocasión, su inspiración no viene de la fantasía, sino de nuestra propia contemporaneidad. El episodio nos recuerda enormemente a la invasión de las redes sociales que vivimos en la actualidad y hace que tomemos conciencia de lo peligrosas e irreales que pueden ser. Se lleva al extremo el mundo de los influencers, los asesores de rendimiento en redes sociales y la obsesión por ser los que tengamos más seguidores en Twitter. El viaje de la protagonista para conseguir esas cinco estrellas que le permitan ascender en el ranking se basa en aspectos tan superficiales y falsos que, por supuesto, no puede acabar bien. Nos presenta un mundo perfecto, donde no hay grises y todo son colores pastel, desde la ropa hasta las casas y los muebles. Todo es maravilloso e idílico en este futuro, no tan lejano; sin embargo, igual que ocurre con las redes sociales, este mundo esconde una cara muy amarga. Lacie es la protagonista de esta historia, de este ecosistema en el que se mide a las personas por su popularidad en una aplicación muy parecida a las actuales, donde 0 es la puntuación más baja y 5 es el máximo. Gracias a las valoraciones de los demás y a la red de contactos se puede obtener un mejor puesto de trabajo, comprar un apartamento y obtener un gran número de beneficios. ¿Qué pasaría si nos tomáramos totalmente en serio lo que vemos en Instagram? ¿Qué pasaría si comenzáramos a clasificar a las personas por su popularidad en una red social? Nosedive está planteado como una sátira a nuestra obsesión por las redes sociales, con una incidencia especial en plataformas como Instagram, de ilustrar una idea prefabricada de la felicidad a través de las imágenes que los propios usuarios suben a la red y que es “puntuada” por sus seguidores. En la historia además se nos presenta el detalle exacerbado de limitar los accesos, las oportunidades y posibilidades de cada individuo, de acuerdo a su puntuación social. Esto que nos hace tanto ruido y que, en definitiva aún lo vemos como sátira, ya está siendo aplicado en China, por ejemplo (https://ethic.es/2019/03/black-mirror-china/). Black Mirror, una vez más, nos recuerda la cara más oculta de nuestro mundo, pone ante nuestros ojos una verdad que conocemos, pero que parece que ignoramos.



Mensaje de Melany Keylian  » 5 de octubre de 2020 » melanykeylian@hotmail.com 

El presente trabajo me hizo pensar en el concepto de panóptico digital que trabaja Byung-Chul Han, mediante el cual predomina la apariencia de libertad, pero lo que en verdad sucede en las sociedades tecnológicas modernas es que hay un desnudamiento voluntario, una revelación voluntaria de datos que hacen que la comunicación y el control coincidan completamente.
En el capitulo vemos con claridad como, tanto Lacie como los demás habitantes de esa ciudad, ejercen un control continuo no sólo sobre lo que hacen los otros, sino sobre lo que hace uno mismo. Están todos ocultados tras un velo de actos y dichos políticamente correctos y los colores pastel. El autor manifiesta que la psicopolítica neoliberal, esta dominada por la positividad. En lugar de operar con amenazas, opera con estímulos positivos: el me gusta. Todo lo que esté por fuera de eso, no es bienvenido, que es lo que se observa en el capítulo. Siempre que el ideal cae, siempre que el ranking se acerca más a la realidad de las personas, a contener al negativismo también, es aislado del sistema.
Para aportar un ejemplo de esto, recomiendo el siguiente cortometraje:
https://www.youtube.com/watch?v=sCfZR8QV8ag&feature=emb_title&ab_channel=Enganchados



Mensaje de Melina Francisco  » 4 de octubre de 2020 » meli_francisco@hotmail.com.ar 

El capítulo Nosedive de la serie Black Mirror permite retomar los desarrollos de Luis Seguí acerca de cómo la globalización genera una incertidumbre generalizada y que, a la vez, la hiperconectividad ha reforzado el aislamiento de los sujetos. El autor define a la globalización como la imposición del discurso capitalista, el cual se caracteriza por la supremacía del mercado y la infantilización del sujeto. Reduce a este último a un estado de perpetuo deseo, poniéndole siempre por delante un nuevo objeto de deseo y siendo cada vez menos tolerante a la frustración. Así, consumir estos objetos o gadgets, plantea Seguí, se constituye como un modo de gozar y quienes no pueden hacerlo “se inventan un modo de sostenerse atentando contra lo real-corporal”. Siguiendo esta línea, se observa como la protagonista se esfuerza en crear un mundo perfecto de fantasía, imaginario, que le permita acceder a aquellos bienes que tanto desea, aunque eso signifique resignar su propia realidad. Esgrime como bandera la premisa capitalista de que “nada es imposible”, aunque ello implique asumir un elevadísimo costo en lo subjetivo.
Esto remite a lo que Zygmunt Bauman conceptualiza como Modernidad o Realidad Líquida, caracterizada por la inseguridad, la fragilidad, lo momentáneo y lo transitorio. En el contexto socioeconómico actual hay una crisis con “el largo plazo” debido que es difícil pronosticar cómo se reaccionará ante nuevas situaciones y ese no saber genera impotencia. Esto se ve claramente reflejado en el momento en que la reputación de Lacie comienza a bajar, generando en ella una gran angustia por el hecho de sentir de que todo lo que ha proyectado se viene abajo. Se empeña así una y otra vez en tratar de encajar en ese gran sistema, en ser lo que se espera de ella porque, como enuncia Bauman, “el miedo a ser excluido es la fuente más importante de la que emana el miedo contemporáneo”.
Referencias:
- Entrevista a Zygmunt Bauman “La crítica como llamado al cambio”
- Luis Seguí :“Sobre la responsabilidad criminal” Cap. III



Mensaje de Tomás Llagostera  » 3 de octubre de 2020 » llagosteratomas@hotmail.com 

Buenas tardes,
Luego de leer el articulo me quede pensando en el siguiente pasaje "Antiguamente el régimen de temporalidad era biológico y climático, con la llegada de las altas tecnologías el régimen natural de la temporalidad desaparece. Todo es ahora, y aquí." Este pasaje me remitio a "modernidad liquida" de Zygmunt Bauman, donde en su prologo piensa las caracteristicas de la modernidad reflejando lo mencionado por el articulo " el rasgo permanente de la modernidad, ha adquirido por lo tanto un nuevo significado, y sobre todo ha sido redirigida hacia un nuevo blanco: uno de los efectos más importantes de ese cambio de dirección ha sido la disolución de las fuerzas que podrían mantener el tema del orden y del sistema dentro de la agenda política. Los sólidos que han sido sometidos a la disolución, y que se están derritiendo en este momento, el momento de la modernidad fluida, son los vínculos entre las elecciones individuales y los proyectos y las acciones colectivos las estructuras de comunicación y coordinación entre las políticas de vida individuales y las acciones políticas colectivas"
Creo que el texto de Bauman podria suplementar lo trabajado en el articulo a la hora de pensar como la desintegración social es tanto una afección como un resultado de la nueva técnica y tecnologia. . Y el consecuente derrumbe, fragilidad, vulnerabilidad, la transitoriedad y la precariedad de los vínculos y redes humanas que generan dichos procesos.



Mensaje de Agustín Jáuregui  » 3 de octubre de 2020 » agustinjauregui27994@gmail.com 

Intentaremos, en el presente artículo, realizar una aproximación a la aceptación de los otros que se presenta en el capitulo de referencia. Para este abordaje nos fijaremos en la formación de grupos e intereses durante el periodo adolescente.
La autora del articulo afirma “no deja de ser una exageración del sistema social de un colegio secundario cualquiera”. Aquí ya podemos verificar un primer acercamiento al mundo adolescente y la grupalidad.
En el proceso de crecimiento y entrada a la adolescencia el sujeto se encuentra podríamos decir en jaque ante lo nuevo y desconocido. Dice Grassi que el sujeto se encuentra ante tres fuentes a metabolizar: lo intra subjetivo como es el propio cuerpo, lo intersubjetivo refiriéndose a las relaciones sociales y lo transubjetivo aludiendo a lo transgeneracional.

En este proceso de metabolización de lo nuevo y diferente el joven encuentra sostén y fuente de identificación en el grupo de pares, la tribu o grupos cualesquiera, que provee un lazo social fraterno. Se debe asumir la nueva imagen de adolescente y no de niño, desde una imagen fragmentada del cuerpo y es allí donde los pares cumplen una función de sostén.
Es innegable que la aceptación del grupo y del otro significativo es de esencial importancia para la consolidación de la posición subjetiva en la adolescencia, al sostener nuevos procesos identificatorios.



Mensaje de Florencia Salvatore  » 3 de octubre de 2020 » salvatore_flor@hotmail.com 

Desde la primera vez que lo ví el episodio me pareció interesantísimo y con temas varios para pensar/abordar. Creo que el artículo toma distintas aristas y reflexiona acerca del lugar de las redes sociales en la actualidad de una manera impecable.

Por otro lado, me interesaba hacer una lectura de la función de esa calificación con la cual se organizaba el mundo social en esa ciudad de ensueños. Creo que, incluso en la exageración total en la que se presenta el personaje para alcanzar su puntaje anhelado, éste no cumple otra función más que la de responder la pregunta Qué me quiere? con la que Lacan nos invitaba a pensar en el grafo del deseo.

En esta ficción, se evidencia de una manera muy explícita lo que como seres hablantes buscamos y anhelamos siempre, con o sin redes sociales, el reconocimiento del Otro. ¿Cuánto valgo para el otro? ¿Qué desea de mí? En este caso, la respuesta a dicha pregunta es facilitada por este sistema de puntajes, dicho sea de paso, muy alineado a la lógica capitalista, cuantificable, medible, útil y eficaz. En nuestra realidad actual tal vez se mida en torno a un título universitario, al capital eficiente con el que contemos dirá Bourdieu, sea este económico, cultural, social o simbólico. Esa respuesta nos ordena, nos permite vivir en un mundo que sigue determinada lógica, hasta que por supuesto lo Real irrumpe y evidencia que aquella lógica no era más que la del fantasma.



Mensaje de Ailen Caral  » 2 de octubre de 2020 » ailencaral@gmail.com 

Uno de los aspectos que el autor no desarrolla en profundidad es ¿cómo aborda la soledad en el capítulo “Nosedive”, de la serie Black mirror y qué relación hay entre el sentimiento de soledad y el uso de redes sociales y tecnologías?
A lo largo del capítulo, se puede observar en el personaje de Lacie una identificación con la señora que conduce el camión y que le cuenta su experiencia de vida con el marido que murió de cáncer que no fue atendido porque cedieron la cama a un paciente con un puntaje mayor. Ese relato interpela a Lacie y se pone nerviosa, luego de esa charla se queda dormida y se despierta para bajar del camión y poder llegar a la boda de su amiga de la infancia “perfecta”.
Cuando llega a la boda y tiene que esquivar a los agentes de seguridad se la ve decidida, firme y sincera con el entorno, comienza a contar vivencias del pasado con su “amiga” que siempre la admiró, que se sentía menos que ella, anécdotas de cuando la conoció, que siempre estuvo para ella hasta en los peores momentos.
Durante todo el capítulo ella realiza acciones por conveniencia personal, para subir puntaje y obtener el departamento que quería, buscando encajar en cierto estatus social.
En ese momento de ira cuando logra entrar al casamiento, puede decir todo lo que pensaba y una vez presa al desafiar a su compañero de enfrente y gritarse las cosas que odiaban
de cada unx, se puede notar en ambos personajes una sensación de libertad por no depender del dispositivo y luchar por puntaje para ser aceptados socialmente.
Con respecto al rol del psicólogo, se puede ubicar una escena en la cual la protagonista recurre a un profesional para que la asesore sobre cómo poder lograr mejores puntajes. El le dice a Lacie que tiene vínculos cercanos con bajos puntajes y tiene que reforzar rodearse con gente de mejor estatus. La invitación a la boda era la excusa perfecta para lograr su objetivo. Este comportamiento de Lacie, da cuenta de una tendencia a la soledad, evita el vínculo familiar con su hermano por sentir rechazo hacia él, no tiene amistades reales, le da vergüenza su trabajo y no se siente aceptada.
En conclusión se puede decir que por forzar sus conductas, cambiando su personalidad terminó perdiendo todos los puntajes altos que había logrado con esfuerzo, cada acción que hacía la iba a alejando de su objetivo pero la acercaban más a su verdadera personalidad.



Mensaje de Gabriela Paladini  » 2 de octubre de 2020 » stingabi@hotmail.com 

Black Mirror nos muestra las subjetividades de la era posmoderna.

Lewkowicz (2004) lo expone con claridad al decir que en la pérdida del lazo social, que instituía al sujeto de la modernidad, estamos en presencia de un nuevo sujeto posmoderno, producto de lógicas reguladas por el mercado, el sujeto “consumidor” que hace culto a los fetiches de la época: la imagen, la fama, el dinero, los gadgets. Hay en el presente algo que no hace lazo o más precisamente que lo corta.

Para Lewcowicz(2004), en el fondo de lo social hay inconsistencia. Y como tal, todo puede suceder si no están claros los límites. En la fluidez de la era virtual, las coordenadas del espacio y el tiempo se reconfiguran incesantemente, poniendo en jaque el encuentro con el “otro cuerpo” en lo real. ¿Qué posibilidad queda entonces para el lazo social? ¿Qué posibilidad hay de “pensar (se)” siendo el pensamiento fuerza principal de cohesión, si lo que tenemos es fugacidad, acelere, fragmentación?
Si “ser” es estar “aquí y ahora” y ese instante es ponderado como trofeo, queda poco para construir historias, enlazarse a otros haciendo comunidad. Pensemos simplemente en “el visto” de WhatsApp, los “me gusta” de Facebook, pueden arruinarle o enaltecerle el día a millones de personas, que demandan inmediatez en la respuesta.

La virtualidad creció exponencialmente en pandemia, pero ¿qué nos ofrecerá ese crecimiento al encuentro real con el otro?



Mensaje de Dario Manocci  » 1ro de octubre de 2020 » dariomanocci@gmail.com 

Este episodio de Black Mirror me resultó muy interesante (y más aún la mirada teórica del artículo) ya que el mismo cobra mayor significación en estos tiempos que corren. El avance voraz de la tecnología sumado al período de cuarentena que se atraviesa, brindan un panorama por demás especial en nuestras relaciones interpersonales.

Esta era tecnológica no es sin consecuencias. Mabel Belçaguy (2015) brinda una lista de algunos trastornos padecidos actualmente. Trastornos físicos tales como tensión ocular, lesiones por movimientos repetitivos como tendinitis, daños en audición y sobrepeso debido al sedentarismo. En relación al capítulo analizado se podrían mencionar algunos de los trastornos psicológicos también mencionados por la autora. Entre ellos la nomofobia, caracterizada por la angustia y ansiedad de no tener acceso al celular, se observa cuando por ejemplo Lacie, ya en la cárcel, intenta calificar a otra persona pero da cuenta de la ausencia de su móvil.

La dependencia a internet es otro trastorno que se ve palmariamente en todo el recorrido del capítulo.

Por último, para concluir, también podría advertirse el ciberbullying que padece el camarero de la empresa donde trabaja Lacie, donde es excluido de la comunidad por ser permeable a escasas "estrellas" como reputación propia. Las mismas "estrellas" que rigen la vida social de esa sociedad, y dictaminan qué es lo correcto y qué lo desviado de esa corrección.




Película:Black Mirror - Nosedive

Titulo Original:Black Mirror - Nosedive

Director: Charlie Brooker

Año: 2016

Pais: Reino Unido

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