Resumen:
Desde las Torres Gemelas (2001) la sucesión de situaciones de catástrofes, conflictos armados, terrorismo, crisis individuales y colectivas extremas, revueltas sociales de signo letal, etc. se han vuelto casi, naturalizadas para los humanos que ven transitar su cotidianidad en medio de estas.
Intentando no verse impactados siguen sosteniéndose en un modo de vivir que evidencie su posición, ya sea política o humanamente equilibrados, en especial aquellos que difieren de las respuestas extremas como resolución de problemas. Los damnificados, rearman (o no), sus vidas atravesando interrogantes sin respuesta. ¿Qué hacer cuando la catástrofe se presentifica impensable allí tan cercano? ¿En qué coordenadas propias se sostiene cuando el arrasamiento subjetivo está allí tan próximo? Se trabajará el film Land de 2021 que presenta este después con un devenir impensado pero posible, pero especialmente, con una profundidad sobre las vivencias y experiencias que cada uno de los protagonistas desliza con pocas palabras y mejores silencios.
Palabras Clave: Suicidio | Duelo | Deseo | Aislamiento
Left without anyone: contemporary catastrophes
Abstract:
Since the Twin Towers (2001), the succession of catastrophes, armed conflicts, terrorism, extreme individual and collective crises, lethal social unrest, etc., have become almost naturalized for humans who see their daily lives unfold in the midst of them.
Trying not to be impacted, they continue to maintain a way of life that demonstrates their position, whether politically or humanly balanced, especially those that differ from extreme responses as problem resolution. The victims rebuild (or not), their lives, facing unanswered questions. What to do when the catastrophe appears unthinkably right next door? On what personal coordinates can one sustain oneself when subjective devastation is too close? The 2021 film Land will be explored, presenting this aftermath with an unexpected but possible future, but above all, with a depth of insight into the lived experience and experiences that each of the protagonists conveys with few words and even more silences.
Keywords: Suicide | Grief | Desire | Isolation
De pronto uno se aleja
de las imágenes queridas
amiga
quedás frágil en el horizonte
te he dejado pensando en muchas cosas
pero ojalá pienses un poco en mí
Mario Benedetti"Ese mundo no existe, hay que crearlo, como el fénix"
J. Cortázar
Un acorde grave acompaña la caída en un reloj de arena.
Edde es llamada por una voz femenina, no cualquier voz. Perdida en la caída dentro del reloj de arena no alcanza a tomarse de la voz que puja por traerla de su decidido encierro.
La sacudida la vuelve al tiempo de esa cita con una desconocida que, para su hermana, le es imprescindible. La desconocida, analista de su hermana, pregunta si es cierto que fue a la cita por pedido de esta. Silencio, mirada hacia el gran ventanal que está a su lado. Escucha las siguientes palabras y responde que "siente que quiere estar alejada de las personas porque solo quieren que se recupere". La analista interroga sobre si puede compartir lo que piensa con otras personas. Edde afirma haberlo hecho pero que luego se preguntó sobre el " ¿por qué querría compartirlo?, ¿por qué querría que alguien lo supiera?, No me pueden ayudar".
Se sabrá después que Edde fue parte del entorno de un hecho dramático que impacta en su familia directa.
"Las consecuencias bélicas del terrorismo en sus múltiples variantes, llevan a la confusión entre mundo interno y mundo externo, entre lo público y lo privado. (…) La nebulosa producida por una situación desestructurada y desestructurante, activa en la población mecanismos muy primarios de supervivencia. El mundo externo, se transforma súbitamente en la causa del dolor, provocando incertidumbre, enojo, odio, y beligerancia". (Benyakar, 2024. pág. 195)
Noche cerrada, camina las calles de una ciudad sombría sin destino posible, según su certeza, respecto del presente y decidida a estar sola en su dolor.
¿Huir de las personas o encontrar(se) un modo de morir? "
La camioneta con todas sus pertenencias la saca de esa urbe cosmopolita llena de gente ajena camino a un no-lugar. Una misera cabaña perdida entre las montañas parece un buen sitio para irse del mundo.
Edde rechaza todo. Asistencia, modo de comunicación, todo. Compra solo provisiones y herramientas, y compulsivamente una cabaña abandonada. Pide que se lleven el único medio de transporte que tiene. No quiere volver.
Sus ojos buscan un lugar, ya no están mirando el infinito como lo hacían en la ciudad. Parecen vivaces, en busca de un reencuentro con lo propio, pero es solo una ilusión.
Se verá luego en la insistencia del rechazo al encuentro.
La cotidianeidad de cuidar del sitio donde habita llena las horas. Come, limpia, arregla y acomoda una sola silla en el solar que mira al valle. Cuando por momentos se detiene allí, ocupa su tiempo mudo, sin sonidos. Nada que la distraiga de la mecánica calculada del tic toc vaciado de sentido.
Dice Borges: "¿qué morirá conmigo cuando yo muera?". ¿Qué muere en uno cuando mueren los otros? Ese pequeño trozo de sí freudiano ¿dónde se aloja?
Va encontrando límites poco a poco.
Destruidas sus provisiones por un oso y sin comida no puede dispararle a un ciervo con el único rifle del dueño anterior de la cabaña. Entonces el rifle contra ella. A punto de dispararse recuerda a su hermana rogándole que no se haga daño.
Este recorrido del film va adentrando al testigo-espectador en la dimensión de lo innombrable. La muerte de su esposo y su único hijo en una masacre impensable producto de la alienación contemporánea: disparos en un recital se los arrebata.
En un tropiezo cae y durante días de nevada profunda llega a un letargo casi definitivo. En ese letargo aparece como en una narración paralela imágenes de su vida familiar. ¿Qué busca? ¿Qué anhela?
"Aquí es donde lo que he llamado el tercer tiempo, o sea, la escena dentro de la escena, nos muestra donde conviene dirigir nuestra interrogación. Esta interrogación (…) concierne al estatuto del objeto en tanto que objeto de deseo". (Lacan, 2009, pág. 47)
La rescata alguien de ese último suspiro. No quiere trasladarse a ningún hospital cuando apenas se recupera y habla con sus ocasionales interlocutores. Se los impide.
Morir. Eso busca. La frena una explicación lapidaria dada por él: "Solo quien no pasó hambre sabe que es morir de inanición". Edde no da explicaciones sobre porqué está allí, pero insiste en que no quiere el contacto humano, algo que él entiende y acepta. El dilema ético que se presenta responde a una interrogación: ¿todo ser humano debería ser tratado según lo que indican los protocolos de atención médica? ¿Por qué Miguel acepta que si se salva es a condición de quedarse allí y superar la situación sin los recursos indispensables para asegurarse la supervivencia? Luego se sabrá la razón de aceptar este condicional de Edde. Algo en su historia se atravesó y lo dejó en un lugar idéntico alguna vez. Nadie puede comprender el autocastigo, solo afirma que volverá algunas veces a verla y luego no lo verá más.
"A pesar de todo no puedo impedirme el hecho de escribirle, no más líneas de inútiles condolencias, sino por una necesidad interior, ya que su carta ha despertado un recuerdo en mí, aunque, de hecho, esto es absurdo porque ese recuerdo no se había dormido nunca. Es verdad que perdí una querida hija de veintisiete años sin embargo lo sobrellevé bastante bien… Pero dos años más tarde, traje a Viena al niño más pequeño de esa hija…Hacía las veces de todos mis hijos y de los otros nietos. Desde la muerte de Heinerle, ya no quiero conmigo a mis nietos y la vida no me gusta más. Allí está el secreto de la indiferencia. Se le ha llamado coraje, frente a la amenaza que pesa sobre mi propia vida…(Usted) es lo suficientemente joven como para superar la pérdida, yo ya no puedo". (Binswanger, 1992, pág., 93)
Miguel vuelve cada tanto. La silla del pórtico tiene compañía. Edde ya no rechaza. Se convierte en un interlocutor silencioso que no indaga en los porqués sino se remite al presente transitando un quehacer sin futuro. No espera que se recupere como lo hacían otros. Escucha esperando aquello que haga hueco e interroga sin palabras. En silencio le enseña a poner trampas para conejos, disparar para matar y carnear un ciervo. La muerte y la crueldad se presentifican en las escenas donde alguien mata sin más cálculo que la propia necesidad de matar. Edde parece resistir el encuentro con la muerte ajena. Alguien muere, ¿alguien mata?
"La tercera característica que importa rescatar de la tragedia, es una inexplicable desproporción de horror, culpa y desdicha. En una situación trágica la elección se encuentra determinada por una doble restricción: no existe una solución libre de culpa y al mismo tiempo se está forzado a tomar una decisión". Solbakk, 2012, pág. 35)
Miguel habla solo un poco sobre sus ausencias: una esposa y una hermana que murieron en un accidente hace años. Dice tener una sobrina que lo interroga sobre la ermitaña que vive en las montañas, que no es otra que Edde. Le entrega un dibujo donde se ve a una niña, bosques y montañas. Edde recuerda otro dibujo. Sin pronunciar palabra entra a su cabaña, busca sin mirar en la caja de recuerdos. Sabe lo que busca. Toma una hoja doblada que entrega a Miguel como regalo para la niña. Solo después al irse, Miguel mira aquella hoja. Otro dibujo (de Drew) es casi idéntico donde están Edde, el padre y él. Un dibujo que encripta el deseo de Drew pero también el de Edde.
Se rebela entonces el porqué del destino del lugar elegido para recluirse y atrapar lo imposible. Hacer persistente la ausencia de falta, la negativa al duelo. Ir a las montañas donde el recuerdo del deseo del hijo pone en una instancia figurativa algo del propio. Mantener vivo a su hijo. Esto y no morir se hacen uno, pero en la entrega del dibujo a otro niño algo de la pérdida se pone en juego.
¿Es allí donde comienza a transitar algo del duelo? ¿Es allí donde lo perdido puede empezar algo faltante?
"Considerar al otro, al semejante, como merecedor de respeto solo por serlo es aportar lo más excelso que se pueda ofrecer, es decir, la consideración del otro como sujeto. (…) Un monto de incertidumbre es factible de ser tolerado por el psiquismo. Pero cuando el monto de incertidumbre supera los recursos psíquicos (…) instala el orden del desconcierto. De allí al aplanamiento vital, una forma de reiterada vivencia de inutilidad de la vida, podría haber solo algunos pasos". (Altavilla, 2023, pág. 30)
Miguel le pide en una visita que se ausentará por un tiempo y necesita que cuide a su perro. Edde denota su extrañeza y acepta otra compañía. Algo que aporta apego y demanda cuidado.
Las notas que escribe son testigo de su sufrimiento. Busca la caja con fotos de su historia, su hijo, su esposo, su vida anterior. La llegada de la primavera parece pintar de vida un tiempo distinto y devela la necesidad de ver a Miguel, pero él ya no viene por largo tiempo. Camina hasta la ciudad y busca a Alawa, enfermera del hospital, quien le había proporcionado las medicinas básicas cuando la encuentra Miguel a punto de morir. Sorprendida Alawa la acompaña a ver a Miguel convaleciente a días de morir por un cáncer de garganta.
Es allí donde la escena la encuentra. Aquella que eludía en la ciudad, en el encuentro con la analista, la que se le escapa todo el tiempo y se delata en la ausencia de dolor, de llanto, en un rostro que evidencia la nada hasta casi la indiferencia. La escena la encuentra con la agonía de aquel para quien ella era su falta. Allí si aparece la angustia.
No saber nada del mundo exterior había sido el pedido que Miguel respetó pero que ahora la atormenta. No saber ni del otro (ni de sí). Ahora el vuelco de Edde del no-saber al querer saber, del no-sentir al deseo. De mirar la escena desde dentro y ubicarse en un lugar posible: compañera de ruta, protagonista de catástrofes, dos seres en busca de un ideal del yo que dé cierto honor al tránsito por la existencia. Cambiar el no lugar por alguno. Hacer algo nuevo mejor para sí y para los otros.
Miguel le dice que es hora de regresar. Edde sabe a qué se refiere: volver al mundo, a su hermana, a lo que pueda hacer con el mundo de allí en más.
Migue le agradece haber podido tener una forma de morir con gracia. Se refiere a haber podido hacer algo con la culpa. Ella por su parte le reconoce que le devolvió las ganas de vivir, haciendo primero tolerable la existencia. Yoda (personaje de la Guerra de las galaxias) es Miguel para ella. Ubicado allí un largo tiempo atrás en alguna de sus caminatas. Él desestima esa imagen y se sincera refiriendo estar lejos de ser Yoda: él conducía ebrio durante el accidente en que mueren su mujer y su hermana.
Un regalo se lleva esa noche, a medias entre la vida y la ausencia: un casete con música con el que cantaron con Miguel y su celular.
Una ceremonia de acompañamiento a morir la despide de la escena con Miguel.
Entonces algo pone algunas cosas en el camino del deseo y del decir. Toma el celular de Miguel y llama a su hermana. Del otro lado se escucha la voz de su Emma sorprendida, Edde solo esboza una leve sonrisa. Entre el dolor y el amor solo queda un instante.
"Sólo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece.
“Y si insistes preguntándome ¿Quién soy?
Mi respuesta será:
Estoy tratando de descubrirlo…”
Jorge Luis Borges
Referencias:
Altavilla, D. (2023) "Reconstruir(se) luego de suicidios: coordenadas para el desafío frente al arrasamiento subjetivo" en Desvalimiento y reparación: ética para un psicoanálisis situado Diana Altavilla comp. 1ª ed.- Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Entreideas.
Benyakar, M. (2024) Lo disruptivo en la era etérea: el mundo cambia, el humano se transforma. Analizando al Homo cibernéticus – 1ª ed. – Buenos Aires: Letra Viva Libros.
Binswanger, L. (1992) Mis recuerdos de Sigmund Freud. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Ed Almagesto.
Lacan, J. (2009) El seminario de Jaques Lacan: Libro 10: la angustia.- 1ª ed. 5ª reimpr. Buenos Aires: Paidós.
Solbakk, J. (2012) "Ética y responsabilidad: el pensamiento de la Grecia Clásica y sus lecciones sobre bioética contemporánea" en (Bio) ética y cine: Tragedia griega y acontecimiento en el cuerpo – 1ª ed.- Buenos Aires: Letra Viva.
NOTAS
FORUM
Película:Tierra
Título Original:Land
Director: Robin Wright
Año: 2021
País: Estados Unidos
Otros comentarios del Autor: