Universidad de Buenos Aires
Resumen:
Este trabajo aborda la relación entre voz e identidad desde una perspectiva psicoanalítica, enfocándose en su manifestación en contextos autoritarios. A partir del análisis del film La Antena (Esteban Sapir, 2007), se examina cómo el silenciamiento y el control del lenguaje operan como mecanismos de opresión que afectan la construcción subjetiva. Utilizando los aportes teóricos de Sigmund Freud, Jacques Lacan, Fernando Ulloa y Alicia Lo Giudice, se analiza la voz como elemento constitutivo de la identidad, en articulación con conceptos como significante, lenguaje, ausencia y apropiación. El estudio emplea una metodología cualitativa, tomando el recurso cinematográfico como herramienta de análisis clínico-ético. La narrativa visual de la película, inspirada en el expresionismo y el surrealismo, permite pensar la voz como fuerza transformadora en una sociedad silenciada. Asimismo, se explora el rol de los medios de comunicación en la producción de sentido y la apropiación de niños durante la dictadura argentina como forma extrema de supresión identitaria.
Palabras Clave: voz | identidad | psicoanálisis | dictadura
Narratives of Dispossession: Identity, Power, and Subjectivity
Abstract:
This paper explores the relationship between voice and identity from a psychoanalytic perspective, focusing on its manifestation in authoritarian contexts. Through the analysis of the film La Antena (Esteban Sapir, 2007), it examines how silencing and language control operate as mechanisms of oppression affecting subjective construction. Drawing on the theoretical contributions of Sigmund Freud, Jacques Lacan, Fernando Ulloa, and Alicia Lo Giudice, the voice is analyzed as a constitutive element of identity, linked to concepts such as signifier, language, absence, and appropriation. The study uses a qualitative methodology, employing cinematic resources as a tool for clinical-ethical analysis. The film’s visual narrative, inspired by expressionism and surrealism, allows for the voice to be understood as a transformative force in a silenced society. Additionally, it explores the role of the media in producing meaning and the appropriation of children during the Argentine dictatorship as an extreme form of identity erasure.
Keywords: voice | identity | subjectivity | dictatorship
Introducción
En contextos marcados por la violencia institucional y el autoritarismo, el silenciamiento no actúa únicamente como una censura sobre lo dicho, sino que compromete las condiciones mismas de posibilidad de la subjetividad. Este trabajo se propone interrogar qué sucede con el sujeto cuando el lenguaje y en particular la voz es arrebatado, manipulado o reducido a un resto inofensivo. En lugar de pensar la voz solo como medio de expresión fonética, se la abordará aquí como dimensión significante, portadora de subjetividad y de lazo social.
La Antena (Esteban Sapir, 2007), film argentino ambientado en una ciudad distópica donde todos han perdido la voz salvo una mujer llamada “La Voz”, constituye un dispositivo fértil para pensar estas cuestiones. En este universo en blanco y negro, gobernado por un monopolio mediático llamado Sr. TV, la palabra sobrevive, pero disociada del sonido: se escribe, se ve, pero no se escucha. La historia sigue a un niño ciego, su madre, y una serie de personajes que comienzan a cuestionar el orden establecido e intentan recuperar el lenguaje como vía de liberación.
La potencia estética de la película fuertemente influenciada por el cine mudo, el expresionismo alemán y el surrealismo no sólo configura una alegoría política, sino que permite pensar cómo, incluso en condiciones de opresión extrema, la voz insiste como un resto simbólico que estructura y desestructura al sujeto. En esta clave, se explorará el vínculo entre voz e identidad. El cine, entendido aquí no como ilustración sino como dispositivo de pensamiento, será abordado como una herramienta clínico-ética para problematizar el modo en que el lenguaje, cuando es manipulado por el poder, no solo censura, sino que también crea realidades. A través de este análisis, se buscará reflexionar sobre la función estructurante y política de la voz, y sobre la capacidad del sujeto de resistir aún en el silencio al borramiento identitario.
Desarrollo
La Antena (Esteban Sapir, 2007) presenta un universo distópico donde la voz ha sido robada, y los personajes deben comunicarse mediante palabras mudas. Este silenciamiento remite a formas de control propias de los regímenes autoritarios, donde la represión no elimina el lenguaje, pero lo despoja de su potencia expresiva. Como consecuencia, la sociedad adopta el secretismo como norma, entendido según la Real Academia Española (2023) como los “modos de actuar en secreto con respecto a asuntos que debieran manifestarse”.
Este recurso simbólico se vincula directamente con el terrorismo de Estado vivido en Argentina durante la última dictadura militar (1976-1983), período marcado por el secuestro de personas y la apropiación sistemática de bebés. En ese contexto, la voz se vuelve peligrosa, y la identidad, una construcción fragmentada o falseada. La represión no solo persigue cuerpos, sino también subjetividades, borrando las marcas simbólicas que permiten a un sujeto decir “yo”.
Las Abuelas de Plaza de Mayo (1977) recuerdan que la identidad no se reduce a lo biológico, sino que se construye a lo largo de la vida, mediante la lengua, los lazos comunitarios y la inscripción en una historia colectiva. En este sentido, La Antena funciona como una alegoría sobre la pérdida y recuperación de la voz como condición de posibilidad para la subjetividad. Cuando el único discurso posible es el del poder representado por el Sr. TV, la capacidad de nombrarse se ve anulada.
Así, la película articula una crítica a la homogeneización impuesta por los discursos totalitarios, y pone en escena la pregunta por el sujeto: ¿cómo construirse si se ha perdido la palabra que nombra el origen? En esta narrativa visual, recuperar la voz no es solo un gesto simbólico, sino un acto político de resistencia frente al olvido.
La identidad según el psicoanálisis
Desde la perspectiva lacaniana, el lenguaje juega un papel crucial en la constitución del yo. Jacques Lacan sostiene que el sujeto está inmerso en un "baño de lenguaje" desde antes de nacer somos sujetos a los cuales se nos habla y este lenguaje que nos preexiste es el que nos va a determinar y asignar un lugar. Podríamos pensar que nuestra identidad se forma a partir de las marcas simbólicas que nos proporcionan nuestros padres, se nos asigna un apellido, se nos integra en la narrativa familiar y en el orden de las generaciones, estableciendo un lugar único y singular.
Desde el psicoanálisis, la identidad se considera como la inscripción en el sistema de parentesco, reconociendo la igualdad y la diferencia, ya que solo siendo diferente uno puede definirse (Lo Giúdice, 2015, p. 37). Lacan (1977) en “La familia” señala que la familia transmite la lengua materna y la cultura, estableciendo una comunidad psíquica entre generaciones, es decir que saber de dónde venimos y al preexistirnos el lenguaje, nos definimos.
El lugar de la voz desde el psicoanálisis
Desde la perspectiva psicoanalítica, la voz se entrelaza con la noción de identificación, un concepto que se despliega en el trabajo de Freud y Lacan. Freud (1923) introduce la idea de que la identidad del sujeto no es un ente fijo, sino que se forma a través de una serie de identificaciones con otros significantes. La voz del Otro, entonces, no solo informa, sino que también constituye al sujeto, permitiéndole establecer su propia existencia en el mundo. Lacan, por su parte, expande esta noción al sugerir que el "yo" se construye en la relación con el Otro, donde el lenguaje y la voz son cruciales. La voz del Otro no solo actúa como un espejo, sino que también establece las fronteras de lo que se puede expresar, delimitando así el campo de la subjetividad.
Lacan. J. (1949) va a explicar que la conformación del yo se configura en el “estadio del espejo”, cuando el individuo comienza a reconocerse a sí mismo a través de un Otro que mediado por el lenguaje lo ayuda a ver una imagen de totalidad que le va a devolver el espejo. El sujeto es, en esencia, “hablado” por el lenguaje antes de tener conciencia de sí mismo. Este proceso implica una falta estructural, un vacío que el lenguaje intenta llenar, pero que siempre queda incompleto, implica una falta en ser, ¿Quién soy?
La voz como amenaza
La voz es un medio fundamental para afirmar la identidad y la experiencia individual; su ausencia implica una amenaza a la identidad. En el film, la voz ha sido arrebatada a la población, pero parece no generar preocupación, reflejando cómo el miedo y la manipulación mantienen el control ejercido por el Sr. TV. La posibilidad de hablar se convierte en riesgo, creando un clima de temor que paraliza a los sujetos.
Esta dinámica se ejemplifica cuando la madre del niño ciego —uno de los pocos con voz— le dice: “shh, no hables si no estás seguro. Pueden escucharte. Es peligroso, es muy peligroso” (Sapir, 2007, 17:11:01), evidenciando el temor disciplinador que silencia incluso a quienes podrían expresarse. La falta de voz se internaliza como norma en esta sociedad autoritaria, donde expresarse es peligroso y el silencio, una estrategia de supervivencia. La frase “El silencio es hereditario” (Sapir, 2007, 48:46:01) pronunciada por la amiga del niño subraya cómo esta ausencia de voz es naturalizada y aceptada.
Desde el psicoanálisis, Ulloa (1998) señala que el secreto oculto, negado pero presente, genera un efecto siniestro que provoca temor y parálisis, evidenciando una defensa contra lo atroz que permanece semioculto. En la película, la voz está representada por la madre del niño, la única visible a través de la televisión.
Más adelante, aparece una nueva “voz”, que en realidad no lo es dado que la verdadera voz fue secuestrada. Como consecuencia de ello aparece otra persona cumpliendo dicha función: esta figura canta y baila, pero haciendo playback, en un momento determinado, la antena falla y se puede dejar ver que esta persona no tiene voz, que no es la voz real, dado que sin sonido de fondo esta no puede hablar (Sapir, 2007, 29:49:01). Aunque llama la atención a algunos, nadie cuestiona la falsedad salvo el protagonista, reflejando cómo la sociedad acepta versiones impostoras de la voz legítima sin crítica.
El rol de los medios de comunicación y el rol del Sr. TV
Desde su llegada a Argentina en los años 50, la televisión se transformó en un fenómeno social estrechamente ligado a la estructura de poder vigente, operando como herramienta de control hegemónico basado en la fuerza. En La Antena, el personaje del Sr. TV encarna esta figura de poder máxima, visible cuando afirma “Tendré la ciudad a mis pies” y se lo muestra literalmente dominando la ciudad (Sapir, 2007, 01:10:48), evidenciando la asimetría y su superioridad sobre los ciudadanos.
Desde la teoría psicoanalítica de Lacan, el “gran Otro” es la instancia que representa la ley, el orden simbólico y la estructura social que regula la identidad y la percepción del sujeto. Es el espacio donde se articulan los significantes que constituyen al sujeto. El Sr. TV funciona como ese gran Otro en la sociedad ficcional, siendo la única fuente de comunicación y sentido, con autoridad casi divina y control absoluto sobre la realidad de los sujetos.
Los personajes, privados de voz propia, dependen de la narrativa impuesta por el Sr. TV, lo que genera una identidad fragmentada, donde las experiencias personales se ven ahogadas por esta autoridad. Este gran Otro regula no solo el comportamiento social sino también la autoimagen y el sentido de pertenencia, moldeando identidades limitadas a lo que él determina.
El Sr. TV impone un orden simbólico en una sociedad silenciada, utilizando la propaganda y símbolos hipnóticos como los espirales presentes en los productos consumidos para manipular y dificultar que los sujetos se nombren fuera de su discurso. Esta manipulación es ilustrada en la escena donde el hijo del Sr. TV, al descubrir las atrocidades de su padre, se rebela y recibe una bofetada que lo somete (Sapir, 2007, 39:15:01), simbolizando la imposición autoritaria y la subordinación.
Fernando Ulloa (1995) plantea que en contextos de opresión extrema no hay un tercero mediador a quien apelar, “alguien que represente una ley que garantice la prevalencia del trato justo sobre el imperio de la brutalidad del más fuerte” (Ulloa, 1995, p. 4). Esta ausencia del tercero mantiene a los sujetos atrapados en una lógica binaria de opresor-oprimido, sin posibilidad de distanciamiento subjetivo ni de inscripción simbólica que permita la emergencia del deseo propio. En términos lacanianos, el tercero introduce la diferencia y pone límites que impiden relaciones totalizantes; sin él, el poder se torna absoluto, impidiendo que el oprimido se reconozca como sujeto separado. Esto puede entenderse como una forma de castración simbólica, donde el sujeto queda subordinado al Otro sin posibilidad de separación ni autonomía.
Analogía entre el Sr. Tv y los apropiadores de bebés
En este punto es pertinente mencionar la relación que se da entre el rol del Sr. TV y los apropiadores de bebés en la última dictadura cívico militar en Argentina: Como no es posible nombrarse de una forma diferente a la que ellos imponen. Del lado del Sr TV, limitándose la voz y poniendo la única voz existente a su servicio y como los apropiadores eliminan lo más propio de un sujeto, un nombre propio, una destrucción simbólica porque la identidad ofrecida por estos dos opresores no puede ser más que una configuración falsa de lo que un sujeto es. El niño apropiado y los sujetos de dicha ciudad dejan de ser considerados sujetos autónomos para convertirse en una propiedad del apropiador/ dictador, un trofeo de guerra.
La Antena
La Antena, es un dispositivo que simboliza el control que los regímenes autoritarios ejercen sobre la voz colectiva. La antena no solo capta señales, sino que también produce discursos que moldean la realidad de los personajes. Este fenómeno se puede vincular con la idea de Foucault (1971), quien argumenta que el poder no solo se ejerce a través de la represión, sino también mediante la producción de discursos que configuran nuestras identidades y subjetividades. La imposición de un discurso único y autoritario silencia las voces individuales, transformando a los sujetos en meros receptores de una narrativa impuesta, no hace falta que te tengan amordazado para que generes obediencia, esto lo refleja muy bien la película los sujetos tienen posibilidad de comunicarse y algunos tienen la posibilidad de hablar pero no lo hacen, obedecen.
La voz como un tesoro
El personaje de la voz le dice a su hijo “cuida tu voz como un tesoro” (Sapir, 2007,17:20:01) dado que ellos eran los únicos que sabían que ese niño hablaba. La voz si es transmitida puede contrarrestar el poder de la máquina, es por esto que los personajes de Rafael Ferro, Julieta Cardinali (enfermera), la niña y el niño ciego realizan un viaje hasta la vieja antena para que el niño que tiene la voz, les devuelta la posibilidad de habla a toda la ciudad. El niño al hablar y al preguntar por su madre “mamá, estás ahí mamá, mamá estás ahí” (Sapir,2007,01:26:01) logra frenar a la máquina trituradora de palabras. Porque no solo querían quitar la voz sino que el plan del Sr. Tv era también quitarle las palabras. Al frenar ese proceso, los sujetos vuelven a tener voz.
La recuperación de la voz transmite que esta es fundamental para el cambio social. La película sugiere que al recuperar su capacidad de habla, los personajes pueden iniciar un proceso de transformación personal y colectiva.
La subjetividad, entonces, no es un constructo fijo, sino un campo de identidades en constante transformación, donde la voz juega un papel crucial. Como argumenta Judith Butler (1990), la identidad se forma a través de performatividades, donde los actos de habla y las expresiones del sujeto están constantemente en diálogo con las normas sociales. En "La Antena", los personajes se encuentran atrapados en una red de control que les niega la capacidad de performar su voz auténtica, lo que los lleva a una crisis de subjetividad.
El hecho de que en el psicoanálisis se hable de identificaciones y no de identidad permite abordar esta problemática desde una perspectiva más fluida. Las identificaciones no son fijas ni definitivas; están en constante cambio, influenciadas por el entorno social y los discursos que circulan. En este sentido, la pérdida de voz en la película se convierte en una metáfora de la pérdida de la capacidad de identificarse con una narrativa propia, lo que resulta en una fragmentación de la subjetividad. La imposibilidad de articular su propia voz lleva a los personajes a una despersonalización y alienación que resuena con las experiencias de aquellos que viven bajo regímenes autoritarios.
El poder, entonces, se manifiesta a través de la capacidad de controlar la voz y, con ella, la subjetividad. En "La Antena", los personajes se ven atrapados en una lucha por recuperar su voz, lo que simboliza un deseo profundo de reconfigurar su identidad en un contexto que busca silenciarlos.
Conclusión
La Antena propone una reflexión sobre la relación entre voz, poder e identidad en contextos autoritarios. En el film, la voz no es solo un medio de expresión, sino una herramienta de control y resistencia. Su supresión remite a formas de violencia simbólica como la apropiación de bebés durante la última dictadura argentina, donde se impone una identidad ajena mediante el silenciamiento del origen.
La figura del Sr. TV encarna el discurso hegemónico, el gran Otro lacaniano que organiza el sentido y anula la posibilidad de subjetividad autónoma. En este marco, recuperar la voz se vuelve un acto de resistencia: permite no solo hablar, sino existir como sujeto ante el Otro. La lucha no es solo por la palabra, sino por el derecho a constituirse en el lenguaje, frente a una narrativa que busca uniformar y callar.
Aunque el lenguaje esté controlado, la película muestra que persisten modos alternativos de significación: las palabras sobreviven a la censura, sosteniendo vínculos y redes simbólicas que permiten resistir. Así, La Antena funciona como una alegoría de la construcción de la subjetividad frente a la violencia del poder, y como una afirmación de que la identidad puede ser recuperada y reconstruida colectivamente, aún después del silencio.
Referencias:
*Presentado en las Jornadas de reflexión de Abuelas de Plaza de Mayo. Septiembre de 1988. Buenos Aires. Argentina.
Abuelas de Plaza de Mayo, (1977) https://www.abuelas.org.ar/las-abuelas.
Butler, J. (1990). Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity. Routledge.
Foucault, M. (1971). La voluntad de saber. Siglo XXI Editores.
Foucault, Michel. “Los cuerpos dóciles” en Foucault, Michel Vigilar y castigar. Siglo XXI, México, 1976.
Freud, S. (1915). Introducción del narcisismo. En Obras Completas, ob.cit., vol. XIV.
Freud, S. (1923). El yo y el ello. Obras Completas.
Lacan, J. (1949). El estadio del espejo como formador de la función del yo tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica. En Escritos, Tomo I, ob.cit.
Lacan, J. (1953). Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis. Apartado “Palabra vacía y palabra plena en la realización psicoanalítica del sujeto”. En Escritos, Tomo I, ob.cit.
Lacan, J. (1953-54). El Seminario, Libro I: Los escritos técnicos de Freud. Barcelona: Paidós, 1988.
Lacan, J. (1954-55). El Seminario, Libro II: El yo en la teoría de Freud y en la técnica psicoanalítica. Barcelona: Paidós, 1988.
Lacan, J. (1966). Escritos. Siglo XXI Editores.
Michel Fariña, J. J., Maier A. (2016). ¿Cómo leer un film? La formación ética a través del cine y la virtualidad. Informática na Educação: teoría e práctica, Porto Alegre, v. 19 n.1, p. 69-83
Publicado en 1995 en “Novela clínica psicoanalítica. Historial de una práctica” Fernando Ulloa. Paidos, 1995 Buenos Aires, Argentina.
Real Academia Española. (2023). Diccionario de la lengua española (23.ª ed.). Recuperado de https://dle.rae.es/secretismo
Ulloa, F. (1996). Cultura de la mortificación y proceso de manicomialización, una reactualización de las neurosis actuales.
NOTAS
FORUM
Qué interesante lectura realiza la autora sobre esta gran película, en relación con nociones como la subjetividad, control, poder e identidad, todas ellas atravesadas por la incidencia de la palabra en el ser hablante.
“La antena” me resulta muy valiosa para pensar también la dimensión de lo real. Surrealista, en blanco y negro, prácticamente sin diálogos, la película construye mediante sus recursos estilísticos una atmósfera onírica, ambigua y distorsionada, donde todo se muestra extraño y, por qué no, ominoso. Delgado señala que ante el encuentro con lo real, surge lo extraño, que se presenta como un punto de suspensión de la realidad psíquica. En este sentido, la ausencia de voz y palabra en la película permite pensar la dimensión de lo real, en tanto aquello que resiste a toda simbolización: lo imposible de poner en palabras. Aquello que debería permanecer velado y emerge. De este modo escribe Freud sobre lo Unheimlich: “todo lo que estando destinado a permanecer en secreto, en lo oculto, ha salido a la luz”. Así, puede pensarse que la falta de palabras y la irrupción de lo real configuran en la película un clima inquietante que interpela al espectador.
Gracias por este análisis tan enriquecedor. Saludos!
Antes de leer este articulo me llamó la atención su titulo y portada. Al leer el “Identidad, Poder y Subjetividad” y ver esa portada que insinúa algo artístico como un show pensé en la trilogía de Pearl, a pesar de esta tener rasgos más coloridos como contraste del “terror”...
A pesar de no haber visto La Antena me pareció encontrar similitudes con lo que mencione, esta idea de recuperar la voz.
En el film argentino eso se hace en busca de la liberación y de ahí hago el paralelismo con Pearl, un personaje que aunque en modo literal si tiene voz, esta en busca de su voz propia (en el medio surgen sus “locuras” y esos gritos liberadores que va largando). En cambio, en La antena se les niega directamente la voz, la pierden de forma literal… pero se puede pensar que Pearl también vive lo mismo. Ella es escuchada? O a través de la opresión que vive por parte de sus vínculos también es silenciada metafóricamente?. En ambos casos el lenguaje es modo de hacer subjetividad, es eso que les de identidad a los personajes.
Respecto al articulo y el desarrollo sobre La Antena me pareció muy interesante la alegoría que se hace a la censura vivida durante el Terrorismo de Estado en nuestro país…Y como la manipulación de los medios y demás contribuyen a esto y a intentar lograr crear una sociedad callada y dócil, borrando todo rastro de identidad de las personas…
Película:La Antena
Título Original:La Antena
Director: Esteban Sapir
Año: 2007
País: Argentina
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