Warning: Zend OPcache API is restricted by "restrict_api" configuration directive in /www/vereticaycine/htdocs/ecrire/inc/flock.php on line 416
Etica y Cine
Inicio > Spots > Yesterday > "Yesterday" y la Responsabilidad Subjetiva

"Yesterday" y la Responsabilidad Subjetiva

por Lemos, Álvaro

“…hasta el sueño más inesperado es un acertijo que esconde un deseo, o bien su inversa, un temor.” (Marco Polo a Kublai Kan)

“Los signos forman una lengua, pero no la que crees conocer.” (Un Sabio a Marco Polo en uno de sus viajes.)

Ambas citas fueron extraídas de Las Ciudades Invisibles, de Ítalo Calvino, 1998.

Introducción

En el presente artículo, presentamos un análisis desde la perspectiva conceptual de la “responsabilidad”, de una de las canciones más famosas de la historia de la música popular del siglo XX. Según datos de Guinness World Record Book, fue versionada por unos 2.200 artistas, y según BMI, fue reproducida (en canales de televisión, radios, etc.) más de 7 millones de veces durante el siglo que la vio nacer [1].

La composición se dio en dos momentos. Primero fue la melodía. Esta nació durante un sueño, mientras su autor, Paul McCartney, se encontraba durmiendo en la casa de la familia de su novia de aquellos años, Jane Asher. Fue sólo la melodía lo que soñó, la cual lo despertó: se levantó desesperado y la grabó como pudo apoyándose en un piano que había en la casa, para no olvidarla. Luego de esto, cuenta que vagó durante algún tiempo entre la gente del ambiente musical, haciendo que oyeran su melodía, preguntando si la habían escuchado antes, ya que tenía la impresión de que era un plagio: temía haber hecho trampa al componer durante un sueño.

La segunda parte fue la letra. Su versión final se terminó de escribir tiempo después; mientras tanto, en los ensayos, para divertirse –e intentar hacer algo con ella-, la banda interpretaba la melodía soñada por Paul acompañada de los siguientes versos, que se convirtieron en una broma interna, que extrañarían más tarde, al adquirir la canción su letra definitiva, y terminarse así este juego que compartían: “Scrambled eggs, oh my baby how I love your legs…” (“Huevos revueltos… oh nena, cómo amo tus piernas…”).

En mayo de 1965, durante un viaje a Portugal, la canción adquirió la estructura final que hoy conocemos: la base acústica (la melodía soñada) y la inmortal letra que relata el tan doloroso sentimiento que surge ante un rompimiento amoroso: una fase del duelo por la pareja disuelta que lleva a su protagonista a añorar el pasado con vehemencia.

Yesterday: Una melodía soñada (con culpa)

Luego de la ruptura de The Beatles, y de haber quedado trunca para siempre la relación entre Paul McCartney y John Lennon –irreparable dada la temprana muerte de John-, fue este último quien llegó a decir, en una canción titulada “How do you sleep?” [2] (la cual expresa mayormente los enojos de John hacia su amigo Paul) que la única canción que le envidiaba a este último era, justamente, “Yesterday”: es decir, se trata efectivamente de una canción de ensueño, que a cualquier músico le hubiese gustado componer.

Retomando nuestros dos momentos: el sueño de la melodía, y la composición de la letra, acudiremos para comenzar el análisis teórico, a una referencia bibliográfica capital para proseguir con el mismo. En su texto de 1925, “Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños”, Sigmund Freud nos indica que “(…) la mayoría de los sueños –los inocentes, los exentos de afecto y los sueños de angustia- se revelan, después que uno deshizo las desfiguraciones de la censura, como cumplimiento de deseo de mociones inmorales [3]. Por esta vía, encontraremos una revelación tras ese ferviente anhelo por el pasado que la canción expresa.

Sin embargo, es preciso introducir, antes de proseguir el análisis, cierta información complementaria, referida a algunos detalles de la vida de Paul McCartney por aquel entonces, de manera de poder articularlos más adelante, al interior del análisis de la composición final: es decir, los tomaremos en tanto “indicadores situacionales”. Dijimos ya que por aquellos años, Paul tenía a su novia “oficial”, la ya nombrada Jane Asher, pero también, estaba saliendo con otras mujeres; incluso mantenía una relación paralela con otra chica. Existe una anécdota que cuenta que durante un descanso en medio de la segunda gira de The Beatles por Estados Unidos, tuvo un reencuentro con esta novia secreta -llamada Peggy Lipton-, y además, también durante esa gira, habría participado de algunas experiencias orgiásticas, gracias a la facilidad que le brindaba la fama para conseguir parejas [4].

Retomando ahora la senda analítica sobre los dos tiempos: el primero, el sueño en que aparece la melodía como producto, acompañado de un sentimiento vago de estar haciendo algo moralmente malo: la culpa. Decimos a partir de este dato que Paul resultó advertido de que había allí algo que lo implicaba más allá de su talento musical: intuyó que algo de eso lo concernía muy íntimamente, aunque él no supiera qué exactamente, tan sólo sospechara que podría ser identificado como un plagiario, un tramposo (un “ cheater ” en el idioma inglés, término que nos revelará su alcance más adelante) a la hora de componer canciones. Como dice Gabriela Salomone en su texto “El sujeto autónomo y la responsabilidad”: “El campo de la responsabilidad subjetiva enfrenta al sujeto con aquello que, perteneciéndole, le resulta ajeno [5]. En segundo tiempo es el de las letras: están la versión de los “huevos revueltos”, y la letra final de Yesterday. Esta letra es, desde ya, a la luz de los datos que ya disponemos, ambigua: podría expresar, por un lado, un arrepentimiento, la expresión de un deseo de volver a la senda moral abandonada, en los versos siguientes:

“I’m not half the man I used to be… There’s a shadow hanging over me, oh I believe in yesterday”,

“No soy ni la mitad del hombre que solía ser… una sombre se cierne sobre mí, oh, creo en el ayer”, siendo esa “sombra” la mancha dejada en él por la sospecha de estar cometiendo una acción que juzga moralmente reprobable. Por otra parte, más adelante, la canción dejar traslucir que podría tratarse de un deseo de contar con la libertad para “jugar al amor” con otras mujeres, sin el peso de tener que esconderse por ello:

“Ayer, el amor era un juego tan simple de jugar… Ahora necesito esconderme”… para llevarlo adelante. “Yesterday (antes de la culpa que emerge en el sueño que dio vida a la melodía que temía haber plagiado) love was such and easy game to play, now I need a place to hideaway”… Podemos afirmar entonces, que en el sueño encontramos, como contenido manifiesto la melodía sumada al elemento culpógeno, elementos que conducen a Paul a creer que ha plagiado dicha melodía, lo cual desemboca en ese vagar buscando quién sancione esa culpa. Es decir, el sentimiento se correspondería con un “haber hecho trampa” a la hora de componer, lo cual en el idioma inglés, se puede decir mediante el vocablo “cheating”, el cual también se aplica al engaño amoroso.

El contenido latente del sueño entonces, se hace evidente para nosotros en el segundo tiempo de la composición de la canción, el de las letras, que nos dejan ver en los indicadores situaciones recortados, que la culpa surgió por engañar a su novia, vía el significante “cheating” (también podríamos decir “being a cheater” –“ser un tramposo”-). Sí, era culpable de haber cometido una especie de “cheating” pero no el que él quería reconocer como propio, (el inexistente plagio), sino uno que una instancia en su interior consideraba moralmente más reprobable, y por ello, apareció en el texto del sueño complejamente desfigurado por la censura que custodia el dormir del sujeto. En su vagar buscando alguien que descubriera su cheating musical, encontramos nosotros a un Paul en busca de un “juez” que le impute una culpa en campo de la responsabilidad jurídica. El sentimiento de culpa obtura la aparición de la respuesta que conocemos como responsabilidad subjetiva. Es más, el campo social operó de tal forma para que esto se diera así, que de hecho, el representante de The Beatles, Brian Epstein, discutiendo con el productor musical George Martín, se negó a que la canción fuera adjudicada a su único compositor, y se negó a que esta canción “separara” a The Beatles al ser publicada en un disco que fuera la sola responsabilidad de las acciones (compositivas) de McCartney: le negó la separación a Paul, separación que en el plano amoroso traería aparejado su engaño.

Es decir, ese inmortal anhelo del “ayer” sería metáfora de “antes de la culpa” denunciada por el sueño: antes, todo parecía simple, sin problemas. De repente, ya no se reconoce, ya no es ni la mitad de hombre que solía ser: fiel a su novia ejemplar, de buena familia: moralmente correcto. Paul, buscando ser encontrado culpable dentro del terreno propio del campo del Derecho, como un vulgar plagiario, buscando anclar los elementos disonantes que trajo lo soñado a la culpa del sujeto dueño de sus actos, el sujeto autónomo [6], es así como intenta evadirse de su responsabilidad en tanto sujeto del deseo: ante las vicisitudes que le plantea un problema que ahora sí, podemos ya nombrar como ético, se decanta por buscar una salida moral.

Entonces, que la melodía haya salido de un sueño ante el cual él evidencia un serio sentimiento de culpabilidad, argumentando que quizá le estuviera robando a alguien, y que las primeras líneas que acompañaron a dicha melodía, que finalmente habla sobre el rompimiento de una pareja, sean “huevos revueltos”, nos estaría indicando lo que realmente le pasaba a Paul sentimentalmente: es decir, que tenía los “huevos revueltos”, en tanto metáfora de sus testículos, o sea, tenía los “testículos alborotados”, amaba las piernas de otra(s) mujer(es), y quería que su novia oficial fuera parte de un “ayer” que le permitiera obrar sin culpa en sus aventuras sexuales.

Ya dijimos cómo buscó hacerse cargo de eso que aparecía como disruptivo en el sueño. En este sueño de angustia completamente desfigurado por la censura, la culpa aparece como el elemento que irrumpe haciendo “tambalear las consistencias previamente instituidas [7] dentro del universo moral de Paul. La melodía se convirtió así en un peso que lo acompañaría unos años, y que, vía el lapsus “huevos revueltos”, le permitió llegar a componer una canción que generaciones de músicos soñarían haber compuesto.

Para terminar: cualquiera, en la Argentina contemporánea, podría decir sin despeinarse: Yesterday nació gracias a que un buen día Paul se decidió a “salir de trampa”. Y su inconsciente a su vez, le hizo trampa: lo dejó en evidencia, lo denunció, de manera tal de llevarlo a sentirse culpable de la melodía, y por un tiempo no querer hacerse responsable por la misma, responsable de lo que confundido con un robo (imputable al sujeto autónomo del discurso del Derecho), se trataba en realidad de sus infidelidades (lo cual lo confronta con la responsabilidad subjetiva en el campo de la Ética). Coronó esta aventura con una letra que podría ser la confesión de un deseo de romper con su pareja de aquel entonces. Aunque él quizá nunca lo sepa ni haya querido saberlo…

Letra

Yesterday, all my troubles seemed so far away
Now it looks as though they’re here to stay
Oh, I believe in yesterday.

Suddenly, I’m not half to man I used to be,
There’s a shadow hanging over me.
Oh, yesterday came suddenly.

Why she had to go I don’t know she wouldn’t say.
I said something wrong, now I long for yesterday.

Yesterday, love was such an easy game to play.
Now I need a place to hide away.
Oh, I believe in yesterday.

Ayer, todos mis problemas parecían tan lejanos
Ahora parece que estuvieran aquí para quedarse
Oh, yo creo en el ayer

De repente, no soy ni la mitad del hombre que solía ser,
Una sombra se cierne sobre mí
Oh, el ayer llegó súbitamente

¿Por qué tuvo ella que irse?, no lo sé
No me lo quiso decir
Yo dije algo que no debía, y ahora anhelo el ayer

Ayer, el amor era un juego tan fácil de jugar,
Ahora necesito un lugar donde esconderme
Oh, yo creo en el ayer



NOTAS

[1Salvo indicación contraria, toda información de corte biográfico respecto de Paul McCartney y The Beatles, ha sido extraída de http://en.wikipedia.org/wiki/Yesterday

[2El verso dice claramente: “The only thing you’ve done was Yesterday”. La canción How do you Sleep?, fue una respuesta a otra canción también de tono rencoroso, que Paul McCartney le dedicara a Lennon en su disco “Ram”. “How do you Sleep?”, fue incluida en el álbum de 1971, Imagine.

[3Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En “Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto”. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores, Buenos Aires, 1984.

[5Salomone, G. Z.: El sujeto Autónomo y la Responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, Buenos Aires, 2006.

[6Salomone, G. Z.: Óp. Cit.

[7Lewkowicz, I.: Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. IV. Eudeba, Buenos Aires, 1998.

Película:

Titulo Original:

Director: .

Año: .

Pais: .

Otros comentarios del mismo autor:
• Los Simpsons
• La música nunca dejó de sonar