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Inconsciente y familia

por Oriana, Constanza Mariel

Resumen

La articulación entre series de televisión, cine y psicoanálisis es un campo extremadamente fértil sobre el cual se pueden realizar múltiples lecturas. En este escrito se propone revisar la exitosa serie Breaking Bad desde el concepto de familia y sus modos de ser en el inconsciente.

Palabras Clave: Psicoanálisis | Televisión | Cine | Familia

Breaking Bad: Unconscious And Family

Abstract

The articulation between television series, films and psychoanalysis is an extremely fertile field on which multiple readings can be made. In this paper, it is proposed to review the successful series Breaking Bad from the concept of family and their ways of being in the unconscious.

Keywords: Psychoanalysis | Television | Films | Family
- 

El psicoanálisis se encarga de lo incómodo, de aquello a lo cual es difícil enfrentarse, y Breaking Bad de principio a fin termina siendo una alegoría, hermosa y aterradora al mismo tiempo, de esa incomodidad. Walter White, personaje al cual a pesar de todas aquellas maniobras despiadadas, manipulativas y repudiables, no podemos dejar de desearle el bien. ¿Por qué motivo sino las mentes maestras detrás de la serie buscan ponernos nerviosos cuando algún pequeño engranaje de la maquinaria del negocio de metanfetamina se encuentra en riesgo? ¿Por qué no queremos que atrapen a “Heisenberg”? En este breve escrito se intenta responder a estas preguntas desde una lectura de los conceptos de familia e inconsciente y su consideración desde el psicoanálisis. A pesar de tratarse de una serie que posee ya varios años, y cuya temática principal es reproducida en otras series más actuales como Ozark, se advierte al lector sobre el contenido de posibles spoilers.

En primer lugar, se puede pensar que Walter White, personaje principal de la serie, es diagnosticado con cáncer cuando es incapaz de asumir su deseo, cuando no es capaz de gozar como él cree que los demás sujetos gozan. Sus colegas, con quienes había conjuntamente fundado una empresa de química que se vuelve exitosa cuando él ya no forma parte de ella y que se enriquecen de sobremanera; su cuñado, quien posee una vida llena de aventuras y emociones excitantes. Cuando se habla sin decir, lo que no se dice se empeña en encontrar una dirección que no deje hundir su sentido. De esta manera, una solución posible parece ser encontrada en la carne. El cáncer puede venir a ocupar un lugar a modo de compromiso entre estas fuerzas, expresando de una manera visible y tangible lo que no se pudo poner en palabras.

El significante “Heisenberg” inviste y otorga así al sujeto un status de escabel, haciendo referencia a Miller: “¿Qué es este yo no pienso? Es la negación del inconsciente mediante la cual el parlêtre se cree amo de su ser. Y a esto, con su escabel, le añade que se cree un amo bello. Lo que se llama la cultura no es sino la reserva de los escabeles, a donde uno va a buscar con qué darse importancia y vanagloriarse” [1]. De esta manera, puede pensarse que Walter, quien en los primeros capítulos demuestra un amor por la química que es automáticamente desechado sin interés por parte de sus alumnos y su círculo íntimo, se empeña en convertirse en alguien completamente imprescindible. Y un experto en química que puede cocinar la metanfetamina más pura jamás conocida es alguien completamente imprescindible. Una audiencia que escucha, nosotros como espectadores incluidos, no significa lo mismo en absoluto. Tampoco es coincidencia que en esos momentos el cáncer entre en etapa de remisión.

Por otro lado, cómo olvidar la escena del capítulo “Ozymandias”, ranqueado por los usuarios de IMdB como el mejor capítulo de televisión en la historia, cuando Walter no comprende las reacciones de aversión e incluso agresividad, por parte de su esposa y su hijo, a los cuales grita “¿Qué demonios les pasa? ¡Somos una familia!”. Reflexionando sobre la familia y las formas de leerla desde el psicoanálisis, se extrae la siguiente referencia de Lacan: “Sin embargo, se comprobó que los complejos desempeñan un papel de «organizadores» en el desarrollo psíquico; de ese modo dominan los fenómenos que en la conciencia parecen integrarse mejor a la personalidad; se encuentran motivadas así en el inconsciente no sólo justificaciones pasionales, sino también racionalizaciones objetivables. De ese modo, el alcance de la familia como objeto y circunstancia psíquica se vio incrementado” [2]. En este sentido, la sorpresa, la estupefacción y finalmente la resignación que Walter expresa en esta escena también la manifiesta a diferentes niveles cada vez que su esposa establece una barrera entre ambos personajes. Una barrera que se deja sentir no sólo a nivel de los actos, sino a nivel del ser. Walter no entiende el “Nunca voy a perdonarte” de su esposa. Si la familia funciona como organizador que justifica, ¿cómo se atreve ella a no estar de acuerdo con sus acciones?

Recapitulando la familia desde sus concepciones teóricas en psicoanálisis se retoma a Miller: “¿Qué podríamos decir hoy de esta definición de la familia? ¿Tiene su origen en el matrimonio? No, la familia tiene su origen en el malentendido, en el desencuentro, en la decepción, en el abuso sexual o en el crimen. ¿Acaso está formado por el Nombre-del-Padre, por el deseo de la madre y por los objetos a? ¿Están unidos por lazos legales, derechos, obligaciones, etcétera? No, la familia está esencialmente unida por un secreto, está unida por un no dicho. ¿Qué es ese secreto?, ¿qué ese ese no dicho? Es un deseo no dicho, es siempre un secreto sobre el goce: de qué gozan el padre y la madre” [3]. En la trama de la serie, la temática de los secretos en la familia se hace presente por doquier. Se trata de unos “de eso no se habla” que vinculan y que no vinculan, alrededor de los cuales los diferentes personajes miembros de la familia (la cual definitivamente incluye a la inolvidable familia política de Walt) conviven sin cesar. Hay una suerte de telón ominoso que envuelve el goce de este personaje principal. Existe una pregunta alrededor de ese goce, la cual es generalmente encarnada por su esposa, quien se acerca de a momentos para intentar encontrar una respuesta pero que al mismo tiempo se aleja.

Se puede pensar que hay algo acerca de la familia que es difícil de precisar debido a su carácter de misterioso y peculiar. En los últimos años, dentro del campo del séptimo arte y las series de televisión, asistimos a una proliferación de efectos especiales y espectáculos que buscan extasiar los sentidos a nivel sensorial con el peso de una bomba atómica. Un buen ejemplo de ello son las actuales películas de superhéroes, las cuales, dotadas de presupuestos millonarios, buscan repetir y/o reinventar glorias pertenecientes a décadas anteriores. No es cierto que no movilizan, sobretodo a determinadas franjas etarias. Pero en este caso, Breaking Bad, recurriendo a una temática tan primordial, y sólo en apariencia sencilla, como la familia, pone sobre la mesa ese “algo” y toca una fibra que resuena, lo suficiente para perdurar hasta el día de hoy.

Finalmente, es preciso intentar analizar lo qué sucede cuando en el último capítulo, “Felina”, Walter enuncia a su esposa “Hice todo esto por mí. Me gustaba. Era bueno en eso… estaba vivo”. Aquí vemos caer la idea que signaba que todos los acontecimientos desarrollados a lo largo de las cinco temporadas existieron en primer lugar como una manera desesperada de proveer económicamente a la familia. Por otro lado, si se hubiese tratado simplemente de una preocupación por el dinero, podrían haberse tomado vías que no incurrieran por fuera de la ley. Asimismo, a lo largo de la serie, se le habían presentado a “Heisenberg” varias oportunidades que le habrían permitido “correrse” de ese lugar y ubicarse desde otro sitio. Nada es azaroso. El momento en que Walter pudo finalmente admitir su deseo y responsabilizarse de él, dejarlo entrar y ponerlo en palabras, dándole lugar a eso que gritaba, nos dice “Me siento bien”. Es el momento en que puede explicarse a sí mismo.

Para terminar, se hace hincapié nuevamente en que el presente escrito es una de las múltiples lecturas que se pueden realizar sobre esta serie y los conceptos revisados. Las producciones cinematográficas y televisivas pueden ser un dispositivo de extrema riqueza cuando llega el momento de hablar de lo humano. “La química es el estudio de la transformación” nos dice Breaking Bad, y eso es algo que también se puede decir sobre el psicoanálisis.

Referencias

Miller, J.-A., “El inconsciente y el cuerpo hablante”, Revista Lacaniana N° 17, Grama, Buenos Aires, noviembre 2014 4 Ibid.

Lacan, J., (1978). El Complejo, Factor Concreto de la Psicología Familiar. En J. Lacan, La Familia. Barcelona: Argonauta.

Miller, J.-A., “Cosas de familia en el inconsciente”. Conferencia de clausura de las “1° Jornadas de psicoanálisis”. Valencia. 1993



NOTAS

[1Miller, J.-A., “El inconsciente y el cuerpo hablante”, Revista Lacaniana N° 17, Grama, Buenos Aires, noviembre 2014 4 Ibid.

[2Lacan, J., (1978). El Complejo, Factor Concreto de la Psicología Familiar. En J. Lacan, La Familia. Barcelona: Argonauta.

[3Miller, J.-A., “Cosas de familia en el inconsciente”. Conferencia de clausura de las “1° Jornadas de psicoanálisis”. Valencia. 1993





COMENTARIOS

Mensaje de walter Dalmaso  » 17 de septiembre de 2020 » acquaesabone@hotmail.com 

La serie muestra la vida de Walter Whaite, un profesor de quimica, hombre de familia, un supuesto ejemplo de ciudadano, cumple con todos los requisitos que la cultura establebece para ser un buen hombre, Pero a la vez la serie mientras avanza muestra que el no esta conforme con su vida, se siente temeroso sin poder tomar decisiones, siguiendo la corriente pero con clara muestra de insatisfaccion, lo cual cambia radicalmente cuando le diagnostican canser, entonces ese hombre bueno y ejemplar, se transforma en todo lo contrario.
En psicoanalisis exlica que siempre lo repirmido es aquello que uno no puede manejar y es lo contrario de aquello que uno muestra. A partir de ese diagnostico y con la posibilidad real de que la vida termine, brota en el todo aquello que estaba oculto, aquello que el tenia en su interior,
Walter se asocia con un ex alumno adicto y formar un laboratorio de metanfetamina que revoluciona el mercado de las drogas y este camino los lleva por infinidad de circunstancias muy peligrosas y en algun punto muy exitantes para ellos, lo cual hace sentir a Walter otras experiencias y sentimientos de grandeza, de sentirtse vivo, y lo que empezo como un medio para dejar bien pocisionada economicamente a su familia, se fue transformando un un estilo de vida, estilo que le encanto a Walter y asi nunca mas lo dejo, a pesar de tener muchas oportunidades de retirarse del negocio siendo millonario, el nunca mas quiso alejarse de ese mundo que lo hacia vibrar y sentirse muy importante.
La serie es extraordinariamente entretenida y sorprende muchisimo el cambio de Walter y las relaciones que forma con los distintos personajes que van cruzando en su camino. Solo la muerte lo detiene, mas alla de todas las cuestiones peligrosas que sufre, de perder a su familia, de hacer asesinar a su cuñado, etc. El siguio hasta el final y de haver podido hubiera seguido por siempre.



Mensaje de Gisella Sthefania Ricarte Muñoz   » 17 de septiembre de 2020 » ricartesthefania@gmail.com  

Comparto lo expuesto. La serie puede analizarse desde diversas aristas. Desde la masculinidad y el ego heridos. La necesidad de ser reconocido, el deseo es el deseo de reconocimiento. El personaje estaba muerto en su deseo, llevaba una vida plana y cuándo es diagnósticado con cáncer, se ve enfrentado a su deseo, su deseo de reconocimiento. De no itse de éste mundo a no ser qué haya sido reconocido por los otros, quiénes se habían supuestos superiores a él. A dejar una huella, hacerce imprescindible. Se ve en el avance de la serie qué ya el dinero no importa, podría haberse retirado varias veces, pero se da cuenta qué su trabajo puede ser encomendado a Jessie o a un químico contratado por Fring, entonces vuelve, su deseo de reconocimiento lo mueve a seguir.
El aspecto de masculinidad qué puede verse en la serie es el enojo qué muestra cuando su esposa decide volver a trabajar cómo contadora para poder suplir los gastos del tratamiento y cuándo el hijo realiza una campaña virtual de donativos para el mismo fin. Se enoja, su esfuerzo para ser reconocido, para ser el mantenedor y dador de la familia, nuevamente se cuestiona, lo posicionan desde un lugar de receptor del cuál el personaje desde que es diagnósticado se quiere correr. Al modo de familia nuclear provista sólo por la figura masculina, nuevamente se ve atacada.



Mensaje de Agustín Lombardo  » 1ro de septiembre de 2020 » aguslombardo1164@gmail.com 

Comparto todo lo expuesto anteriormente en la presentación "inconsciente y familia", como en los comentarios. El deseo ocupa un lugar central en la serie, al principio siendo reprimido y pudiéndose pensar como un retorno de este deseo reprimido al cáncer. Y en la última temporada este deseo se puede poner en palabras, cuando Walter confiesa que sigue con el negocio de la metanfetamina por la sensación de poder que le generaba. Quería construir su imperio, ser el único (ubicándose en lugar de Padre de la Horda, aquel que gozaba pero no dejaba gozar).
Por otro lado, quede muy asombrado con la forma de representar el deseo de cada personaje en el auto que utilizaban; una suerte de proyección del posicionamiento subjetivo (en ese momento) de cada personaje sobre el vehículo. Haciendo memoria, en la primer temporada, Walter maneja una camioneta familiar Pontiac, y termina conduciendo un auto deportivo. En cambio Jessie, comienza la serie manejando un Chevrolet Montecarlo (un estilo "pistero"), y al final maneja un pequeño Toyota. Estos cambios en los vehículos de ambos personajes reflejan un cambio en el posicionamiento subjetivo de cada uno.



Mensaje de Camila Serafini  » 1ro de septiembre de 2020 » camilasera@live,com 

La serie comienza con un acontecimiento no menor para decirnos sobre nuestro personaje principal, Walter. El cáncer viene a poner en evidencia lo que la autora nos comenta, una familia unida por un deseo y no cualquiera. Sobre el goce de un padre.
Es interesante preguntarnos donde la enfermedad desarticulo a esta familia, siendo que antes funcionaban sin problemas. Hago esta aclaración dado que a Walter el cáncer lo corre de su lugar de proveedor, que si bien no se destacaba de sobremanera en ese rol, su familia lo ubicaba allí. Nuestro personaje principal sufre una afrenta a nivel de su falta, la cual creo personalmente que intenta suplir a lo largo de toda la serie.
Una masculinidad herida, y con justa razón, su rol se ve socavado y humillado, reducido a nada menos que la muerte de la carne. Pero Walter no elige cualquier forma de hacerle frente a su falta, busca la manera más grandilocuente en donde toda su masculinidad, su paternalidad se acreciente. Un hombre potente, poderoso viene a su lugar: Heinsenberg. “Yo soy el peligro” , y agregaría, no el cáncer…
Finalmente Walter logra poner en palabras lo que constantemente con actos no para de confirmar, hizo todo esto por él. Por su propia castración, un deseo que se consuma en acto, cuando en la escena final por fin muere. No de cualquier forma, a la medida del hombre que quería ser. Un tanto egoísta, un poco patético pero muere feliz. Sera que todo lo que busco a lo largo de la serie era morir, pero a su propio modo, no a la manera del cáncer, al cual en cierta forma vence.



Mensaje de Matias Ariel Serracani  » 1ro de septiembre de 2020 » maserracani@hotmail.com 

Es interesante el lugar que se le da en esta publicación al cáncer que padece Walter, como una irrupción de lo no dicho acerca del propio deseo. Esto me lleva a pensar en el valor que tiene la palabra a través de la transformación que vemos en el personaje principal con el paso de las temporadas.
El nombre de la serie nos indica que la historia trata sobre alguien que se vuelve malo, aunque podríamos verlo de otra forma, tal como dice el artículo, como alguien que recorre un largo camino de dolor y sangre hasta lograr explicarse, hasta admitir lo que siempre fue.
Cuando en el capítulo final vemos a Walter pudiendo ubicar su deseo en el discurso, nos enfrentamos a la verdad de un hombre cuyo goce no se encontraba donde suponíamos en la primera temporada, en el dinero o el bienestar que tanto lucen sus amigos, sino en la crueldad y el poder. Esto nos lleva a la pregunta que hace la autora, “¿Por qué no queremos que atrapen a Heisenberg?”. Es de suponer que toda persona de bien no sentiría más que rechazo hacia un personaje tan nefasto. Considero sin embargo que los matices del personaje hacen que se materialice en una retorcida reinterpretación de la figura del antihéroe. La serie nos lleva a identificarnos con muchos rasgos positivos del personaje, el “todo es por mi familia”, acompañado de momentos emotivos y de una supuesta fidelidad incluso hacia su enemigo, Hank hacen que desde un principio el espectador empatice con un hombre desesperado por dejarle algo a sus seres amados, pero, con el paso de las temporadas, estas características positivas del personaje parecen configurar una imagen ideal a la que necesita aferrarse para justificar sus acciones. Quizá algo similar suceda en el espectador, quien empieza a notar la verdadera naturaleza de Walter luego de haber empatizado demasiado con él.



Mensaje de Mariana Perez  » 29 de agosto de 2020 » maruperez90@hotmail.com 

En el desarrollo de la serie podemos ver como presenta el artículo como lo no dicho se tramita en el cuerpo y desde allí va transformando al sujeto, el resentimiento por esos amigos que lo traicionan, esa mujer que en algún momento significó tanto para él se queda con su amigo, con su plata, con una vida que el evidentemente ancia. Viene a aparecer este significante "Heisenberg" que lo inviste y le otorga ese valor que necesitaba sentir como propio.
Esta familia que no entiende este cambio brusco y rotundo en él y que tampoco es comprendida por su reacción, él logra que la una este secreto que el instala, se lo nota satisfecho cuando es su mujer quien se encarga de lavar el dinero que el hace con la venta de la droga, de alguna forma ese secreto los mantiene siendo una familia, al menos por un tiempo.
Cuando todo ello se le va de las manos y va perdiendo definitivamente a todo su entorno, es Jesse quien de alguna forma ocupa un lugar de familia, podría haberlo matado en reiteradas oportunidades, sin embargo, es por quien se preocupa y de alguna forma siente que es quien lo acompaña en su deseo.
Es sumamente interesante todo el proceso de transformación que hace interiormente y que es claro reflejo de su exterior con el cambio progresivo que se puede ver en él. Ese significante "Heisenberg" fue tomando a "Walt" vulgarmente se podría decir que se lo comió el personaje, a él y a todo lo que había logrado hasta ese momento de su vida en el que fue diagnosticado y se dio cuenta que nada de ello o al menos la mayoría, formaban parte de su deseo y de alguna forma, este diagnóstico lo posicionaba como una persona con cierto derecho y motivos para esa gran conversión progresiva de "maldad".



Mensaje de Micaela Silvina belen Erresabal  » 28 de agosto de 2020 » Mica.erresabal@gmail.com 

Esta serie tan emblemática que nos invita a pensar en diferentes cuestiones, a mi en particular me llevo a pensar principalmente en esta cuestión que menciona la autora del articulo acerca del cáncer que aparece en el personaje principal;’’Walter White".
Coincido con lo que menciona la autora cuando dice ’’El cáncer puede venir a ocupar un lugar a modo de compromiso entre estas fuerzas, expresando de una manera visible y tangible lo que no se pudo poner en palabras." Creo que podemos pensar claramente en que el cáncer viene a responder en el cuerpo del personaje a eso que no se nombra, que no se dice.’’Heisenberg" es un personaje que muestra una gran desconformidad con su vida en general, una insatisfacción, una falta quizás. Podemos incluso pensar que hay algo no elaborado que se manifiesta a través del cuerpo. Él intenta ‘’tapar’’ todo esto, podemos decir, poniendo su libido en la fabricación de drogas, lo cual le causa muchos problemas, pero quizás son problemas “mas cómodos” que hacerse cargo de cuestiones mas profundas o inconscientes que lo llevan a hacer lo que hace, como cometer delitos, perder a su familia, entre otras cosas.
Walter menciona también en algunos capítulos cuestiones en relación a su madre y a su padre, como ausentes, que creo que podemos asociarlo como cierta causa de su sentimiento de ’’falta’’ actual.
Por eso creo muy pertinente pensar en la aparición del cáncer como algo en relación a eso no dicho que termina expresándose en el cuerpo.



Mensaje de Ailen Caral  » 26 de agosto de 2020 » ailencaral@gmail.com 

A medida que la serie avanza, se puede observar como Walter White perdió sensibilidad con su familia, Jesse y hasta con el mismo. En el comienzo de la serie tiene una actitud más temerosa, de no querer asesinar, de no involucrarse con gente peligrosa y a pesar de estar cometiendo un delito grave como ser la fabricación y venta de una droga química, conserva cierta empatía por el Otro.
A partir de la segunda temporada Walter comienza a mentir de forma exagerada a la familia, roba, asesina, traiciona a su cuñado y rompe todas las leyes juntas. Comienza a manipular a Skyler para que realice el lavado de dinero, cuando se lleva a su propia hija lejos de la madre, y alcoholiza a su hijo mayor en una reunión familiar, entre otras. Con estas actitudes se puede dar cuenta de un comportamiento hostil del personaje principal que disfruta del sufrimiento ajeno.
Hacia el final de la serie, podemos observar que no solo rompe las leyes de la sociedad sino también las propias, en uno de los capítulos afirma que “no quiere que muera ningún niño” y sin embargo envenena con la planta a Brock en venganza a Jesse por no querer ayudarlo a matar a Gus Fring.
Se puede decir que la creación y venta de drogas químicas no era algo que él hacía para salvar económicamente a su familia sino más bien para ser el mejor en algo. El texto indica que “no es coincidencia que el cáncer entre en etapa de remisión” cuando avanza como experto en la cocción de metanfetamina, sin embargo en el capítulo que le indican que el cáncer se achicó en un 80% se observa angustia, ira, violencia e incomodidad. Si en cáncer desaparecía ya no tendría como justificar su comportamiento teniendo que admitir su deseo y responsabilizarse del.
Por todas estas actitudes desarrolladas, se puede decir que algunxs espectadores podrían estar esperando que atrapen a HEISENBERG.




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